2026-08-12

Negó ser el padre porque decía que no podía tener hijos: murió y el ADN reveló la verdad

Un hombre negó la paternidad de una niña y murió durante el juicio de filiación. Una prueba de ADN determinó con más del 99,99998% que era su padre.

La historia comenzó cuando una mujer le informó al hombre con quien había mantenido una relación que era el padre de su hija, cuando la niña tenía apenas cuatro meses. Él rechazó la posibilidad y aseguró que padecía un problema orgánico que le impedía tener hijos.

Ante esa negativa, la mujer acudió a la Justicia para que su hija pudiera tener reconocido su derecho a la identidad y el vínculo paterno. El fuero de Familia de Villa Regina inició una acción de filiación y ordenó realizar una prueba genética para determinar si existía una relación biológica.

El proceso tuvo un giro inesperado antes de llegar a una sentencia: el hombre falleció. La mujer informó su muerte ante el tribunal y presentó el acta de defunción. También incorporó al expediente un acuerdo que ambos habían firmado algunos meses antes, en el que habían establecido, entre otras cuestiones, el nombre con el que sería inscripta la niña.

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La prueba que confirmó el vínculo

Pese al fallecimiento, la investigación judicial continuó. Se ordenó la extracción de muestras y el análisis molecular de ADN, que estuvo a cargo del Laboratorio Regional de Genética Forense del Poder Judicial de Río Negro.

El resultado fue contundente: la pericia estableció una probabilidad de vínculo biológico de paternidad superior al 99,99998%. Ninguna de las partes presentó objeciones contra el resultado del estudio.

La muerte del hombre tampoco impidió que el expediente avanzara. La tramitación fue suspendida y se citó a sus posibles herederos. Luego se ordenó la publicación de edictos y, ante la eventual aparición de sucesores, se designó un Defensor de Ausentes para garantizar su representación.

La Defensoría Oficial asumió esa tarea. Antes de que se dictara la sentencia, el Defensor de Menores e Incapaces se pronunció a favor de hacer lugar a la acción de filiación.

Con el estudio genético como prueba central, el fuero de Familia de Villa Regina tuvo por acreditado que el hombre era el progenitor biológico de la niña.

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También se modificará el apellido de la niña

En su resolución, la jueza destacó la importancia de las pruebas genéticas para establecer la denominada “verdad biológica” y consideró que el resultado obtenido brindaba una certeza prácticamente absoluta sobre la paternidad.

El fallo también hizo lugar al pedido para incorporar el apellido paterno a la identidad de la niña.

En este punto, la Justicia tuvo en cuenta el acuerdo que los progenitores habían firmado antes del fallecimiento del hombre. Allí habían establecido cómo sería inscripta la menor.

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De acuerdo con lo resuelto, la niña llevará un apellido compuesto, formado primero por el apellido materno y luego por el paterno.

La jueza ordenó al Registro Civil realizar la modificación correspondiente mediante el oficio y testimonio respectivos. Además, dispuso que las costas del proceso sean afrontadas en el orden causado.

El caso permitió establecer judicialmente un vínculo de filiación que había sido negado en vida y que, finalmente, quedó acreditado mediante una prueba genética con un nivel de certeza superior al 99,99998%.

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