Procesaron al dueño de Manaos por presunta evasión de Ganancias
El empresario Orlando Canido, propietario de la empresa Refres Now, fabricante de las gaseosas Manaos, fue procesado por la Justicia Federal por presunta evasión simple del impuesto a las Ganancias correspondiente al ejercicio fiscal 2020.
La medida fue dictada por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Morón N° 3, que además dispuso un embargo de $250 millones sobre los bienes personales de Canido y sobre los de la compañía.
La investigación se originó a partir de una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que inicialmente había reclamado casi $934 millones por presuntas irregularidades fiscales correspondientes a distintos ejercicios.
Sin embargo, el procesamiento quedó limitado al impuesto a las Ganancias de 2020 por $132 millones, luego de que prescripciones y modificaciones legislativas redujeran el alcance de las acusaciones que permanecen vigentes.
El préstamo cuestionado
Uno de los puntos centrales de la causa está relacionado con un pasivo de $650 millones declarado por Refres Now como un préstamo otorgado por el accionista Norberto Ernesto Canido.
Según la investigación, solamente $150 millones pudieron ser respaldados mediante documentación. Los $400 millones restantes fueron cuestionados por ARCA y considerados un “pasivo simulado”, lo que derivó en un ajuste por incremento patrimonial no justificado.
Canido sostuvo que el préstamo había sido de $500 millones en efectivo, conformado con fondos propios y de un tercero, Lorenzo Pizzo, y aseguró que el dinero fue devuelto en diciembre de 2020.
Sin embargo, según la información de la causa, no se presentó documentación que acreditara esa devolución ni movimientos bancarios que permitieran respaldarla.
El juez consideró “inexacta” o “engañosa” la declaración jurada presentada por Refres Now correspondiente a 2020.
El cambio de la ley que modificó la causa
Un elemento determinante en el expediente fue la entrada en vigencia de la Ley 27.799, conocida como Ley de Inocencia Fiscal, que elevó de $1,5 millones a $100 millones el monto a partir del cual una conducta puede encuadrar en el delito de evasión simple por tributo y ejercicio anual.
El magistrado aplicó la nueva norma por considerarla más favorable para el imputado. Como consecuencia, las acusaciones correspondientes a 2018 quedaron alcanzadas por la prescripción, mientras que otros impuestos de 2020 no superaron el nuevo umbral.
De esta manera, la acusación que permaneció vigente fue la correspondiente al impuesto a las Ganancias de 2020.
La defensa de Canido
Tras conocerse el procesamiento, Canido rechazó la acusación y aseguró que no mantiene deudas fiscales.
El empresario sostuvo que las autoridades le reclaman documentación que, según afirmó, fue secuestrada durante un allanamiento y que por esa razón no pudo presentarla.
“Yo no debo un peso”, afirmó Canido, quien también sostuvo que las denuncias en su contra forman parte de una persecución vinculada con su condición de empresario argentino.
La causa se encuentra apelada y deberá ser revisada por la instancia judicial correspondiente.
Canido fundó Manaos en 2004 y desarrolló posteriormente una expansión de su negocio de bebidas. En 2025 concretó además la adquisición de las marcas Cunnington y Neuss por USD 74 millones, operación que aseguró haber realizado en efectivo.
El empresario también anunció inversiones para ampliar la capacidad productiva de sus plantas y aumentar la cantidad de trabajadores.