Sueños Compartidos: absolvieron a De Vido y hubo condenas para López y los Schoklender
El Tribunal Oral Federal 5 absolvió a Julio De Vido y condenó a José López, Abel Fatala, Sergio Schoklender y Pablo Schoklender en la causa Sueños Compartidos, que investigó el presunto desvío de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales entre 2005 y 2011.
Los jueces Adriana Paliotti, Adrián Grünberg y Daniel Obligado consideraron penalmente responsables por administración fraudulenta a los cuatro condenados, aunque las penas serán de cumplimiento condicional. De Vido, exministro de Planificación, fue absuelto por mayoría.
El expediente analizó el destino de $206.438.454,05 asignados a la Fundación Madres de Plaza de Mayo para desarrollar proyectos habitacionales en distintos puntos del país.
Las condenas y absoluciones
El tribunal impuso 2 años y 9 meses de prisión a José López y Abel Fatala, al considerarlos coautores penalmente responsables del delito de administración fraudulenta agravada.
Sergio Schoklender recibió una pena de 2 años y 8 meses, mientras que Pablo Schoklender fue condenado a 2 años y 4 meses, ambos por el mismo delito.
Todos los condenados recibieron penas en suspenso, por lo que no quedarán detenidos por esta sentencia mientras el fallo no quede firme.
Julio De Vido fue absuelto por mayoría. También fueron absueltos Claudio Freidin, Carlos Castellano, Daniel Nasif y Silvia Karina Nasif.
En los casos de Freidin, Castellano, Daniel Nasif y Silvia Nasif, las absoluciones fueron dictadas por unanimidad.
La lectura completa de los fundamentos quedó prevista para el 13 de noviembre.
Qué investigó la causa
El proceso judicial se extendió durante seis meses y analizó el manejo de fondos que el Estado había asignado a la Fundación Madres de Plaza de Mayo para la ejecución de viviendas sociales y obras de infraestructura.
La acusación había sostenido que las contrataciones se realizaron de manera directa bajo un esquema de exclusividad y que los recursos fueron destinados a proyectos en distintas provincias y municipios.
Entre las obras investigadas aparecen desarrollos ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, Tigre, Almirante Brown, Ezeiza, Rosario, Santa Fe, San Carlos de Bariloche, Chaco, Santiago del Estero y Misiones.
Según la acusación, algunas de esas obras quedaron inconclusas o abandonadas y posteriormente debieron ser terminadas con fondos públicos.
El debate también estuvo atravesado por una discusión sobre la prescripción de la acción penal. Las defensas de los acusados habían pedido que la causa fuera declarada prescripta y cuestionaron cuál debía ser la fecha considerada como último acto capaz de interrumpir el plazo legal.
El Ministerio Público Fiscal rechazó ese planteo y sostuvo que la acción penal continuaba vigente.
Un nuevo fallo para José López
El veredicto tiene además un impacto particular para José López, quien suma otra condena en los tribunales federales.
El exsecretario de Obras Públicas ya había recibido condenas en otras causas vinculadas con corrupción y administración de fondos públicos. Entre ellas figura la condena por los bolsos con casi US$9 millones encontrados en un convento de General Rodríguez.
También posee una condena vinculada con la causa Vialidad y otras sentencias relacionadas con casos como Skanska.
De esta manera, el fallo de Sueños Compartidos agrega una nueva condena a su historial judicial.
Para Julio De Vido, en cambio, la absolución en este expediente no elimina las condenas recibidas en otros procesos federales. Su situación judicial incluye sentencias por la tragedia ferroviaria de Once y otras causas vinculadas con contratos y obra pública.
Qué dijeron los Schoklender después del fallo
Tras conocerse el veredicto en Comodoro Py, Sergio Schoklender cuestionó duramente la decisión del tribunal.
El exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo sostuvo que la Justicia no se animó a reconocer lo que consideró un error y aseguró que “no se desvió” dinero.
También calificó la pena de 2 años y 8 meses como simbólica y volvió a cuestionar el proceso judicial que comenzó hace años.
El tribunal, en cambio, concluyó que tanto Sergio como Pablo Schoklender fueron penalmente responsables del delito de administración fraudulenta.
El fallo marca así el cierre de una de las causas emblemáticas sobre el programa Sueños Compartidos, aunque las condenas todavía pueden ser revisadas por instancias superiores.
El caso también deja un dato de interés para Río Negro: Bariloche figura entre las ciudades donde se desarrollaron obras bajo investigación, vinculadas a un programa que recibió fondos públicos para viviendas sociales.