Lo apuñalaron en un boliche de Bariloche: la Justicia responsabilizó al local y a la víctima
Un hombre fue apuñalado durante una pelea dentro de un boliche de Bariloche y sufrió una grave lesión abdominal que requirió una cirugía de urgencia. La Justicia responsabilizó tanto al autor del ataque como al establecimiento, aunque en segunda instancia modificó la sentencia y atribuyó a la propia víctima un 20% de responsabilidad por haber iniciado la confrontación.
El hecho ocurrió en el local bailable After Seven. El hombre recibió una puñalada en el abdomen y, a raíz de las lesiones, inició una demanda contra quien lo atacó y contra la propietaria del establecimiento. La aseguradora del boliche también quedó alcanzada por la resolución.
En primera instancia, la Justicia había responsabilizado al agresor y a la titular del local. Respecto del establecimiento, se consideró que existía una relación de consumo y que no se había cumplido adecuadamente con el deber de seguridad hacia las personas que se encontraban dentro del lugar.
La Cámara de Apelaciones mantuvo ese criterio, pero modificó la distribución de responsabilidades después de analizar las imágenes de las cámaras de seguridad.
Qué determinó la Cámara sobre la seguridad del boliche
Los jueces consideraron que una pelea entre asistentes no puede ser considerada un hecho completamente ajeno e imprevisible para un establecimiento de este tipo.
El fallo señaló que los boliches concentran gran cantidad de personas durante la noche, con música a alto volumen y consumo de alcohol. En ese contexto, las discusiones y enfrentamientos forman parte de los riesgos que el comercio debe contemplar y prevenir mediante medidas adecuadas de vigilancia y seguridad.
El tribunal también tuvo en cuenta las circunstancias del ingreso de la víctima. Durante el juicio se acreditó que el hombre tenía prohibido entrar al establecimiento debido a un episodio anterior. La propietaria sostuvo que había ingresado de manera clandestina y utilizó esa circunstancia para cuestionar su responsabilidad.
Sin embargo, la Cámara entendió que controlar quién ingresa y permanece dentro del local forma parte de las obligaciones del establecimiento. Si una persona con acceso prohibido consiguió entrar y permanecer en el lugar, los magistrados consideraron que existió una deficiencia en los controles.
A esto se sumó otro elemento: un asistente logró ingresar con un arma blanca. Para la Cámara, esa situación también evidenció fallas en las medidas de seguridad.
Las cámaras cambiaron la distribución de la responsabilidad
El punto que modificó la sentencia de primera instancia estuvo en la conducta de la propia víctima.
Las imágenes de seguridad mostraron que el hombre se acercó al agresor, intercambió palabras con él y protagonizó dos actos de provocación física antes del ataque.
Para la Cámara, esos hechos demostraron que fue la víctima quien inició la confrontación. Sin embargo, los jueces aclararon que esa conducta no justificaba de ninguna manera la respuesta posterior con un cuchillo, que consideraron desproporcionada y brutal.
El tribunal entendió que el hombre había iniciado voluntariamente una pelea que podía haber evitado y que también tenía la posibilidad de recurrir al personal de seguridad ante el conflicto. Por ese motivo, le atribuyó un 20% de responsabilidad en el resultado.
El 80% restante quedó a cargo del agresor y de la propietaria del boliche, en los términos establecidos por la sentencia.
La víctima tenía 27 años al momento del hecho y las pericias determinaron una incapacidad del 38%. Para establecer la indemnización correspondiente, la Cámara descartó un recibo de sueldo incorporado al expediente y, ante la falta de ingresos formales acreditados, utilizó como referencia el salario mínimo, vital y móvil.
La aseguradora del establecimiento también deberá responder dentro de los límites de la cobertura contratada.
La resolución corresponde a una sentencia de segunda instancia y todavía puede ser apelada, por lo que no se encuentra firme.