2026-09-29

Auto a nafta o eléctrico: cuánto cuesta usar cada uno en Argentina

Un informe comparó el costo de comprar y usar un auto eléctrico frente a uno a nafta en Argentina y reveló diferencias en combustible, seguro y patente.

Comprar un auto eléctrico en Argentina dejó de ser una alternativa necesariamente más cara que optar por un modelo a nafta. Un informe de Focus Market comparó el costo de adquisición y uso de vehículos equivalentes y encontró una diferencia significativa en los gastos mensuales, aunque también identificó factores que pueden inclinar la decisión hacia los modelos convencionales.

La comparación toma como referencia un vehículo eléctrico cuyo precio alcanza los $37.150.000, frente a $37.900.000 para su equivalente a nafta. Es decir, actualmente la diferencia de compra entre ambas opciones es de unos $750.000.

Además, los vehículos híbridos y eléctricos ya representaron el 15,2% de los patentamientos durante el primer semestre de 2026, según los datos citados por la consultora.

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La diferencia aparece en el uso diario

El mayor contraste se encuentra en el costo de movilidad. Para un recorrido de 22 kilómetros diarios durante 20 días hábiles, equivalente a 440 kilómetros mensuales, el gasto estimado en nafta alcanza los $104.320.

En el caso del eléctrico, con un consumo de 11,7 kWh cada 100 kilómetros y tomando como referencia la tarifa residencial utilizada en el informe, el costo mensual de carga se ubica en $8.130.

La diferencia es de aproximadamente $96.190 por mes a favor del eléctrico. Proyectado durante un año, el ahorro supera los $1.150.000 solamente por el costo de energía.

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El seguro también presenta una diferencia: el informe calcula un costo anual de $2.204.712 para el eléctrico frente a $2.588.388 para el modelo a nafta.

A esto se suma un beneficio impositivo en la Ciudad de Buenos Aires: los vehículos 100% eléctricos están exentos del pago de patente durante el ejercicio fiscal 2026. El mantenimiento también aparece como un gasto potencialmente menor, aunque el informe aclara que no existe una cifra oficial publicada para establecer una comparación exacta.

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El precio de compra no es el único factor

Pese a la diferencia en los gastos de uso, la decisión de compra tiene otros componentes. Uno de ellos es el valor de reventa.

Según Focus Market, a cinco años un vehículo a nafta de este segmento puede conservar entre el 50% y el 60% de su valor original, mientras que un eléctrico se ubicaría entre el 45% y el 52%.

Una de las razones señaladas es la incertidumbre sobre el estado de la batería. Si bien los fabricantes pueden ofrecer garantías de hasta ocho años o 160.000 kilómetros, el mercado argentino de vehículos eléctricos usados todavía cuenta con pocos antecedentes para establecer valores de reventa con precisión.

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El eventual costo de reemplazar la batería también constituye una variable relevante, ya que no existe un precio oficial único y puede representar un gasto extraordinario para el propietario.

Otro punto a considerar es el seguro. Si bien los eléctricos pueden asegurarse, las condiciones relacionadas con la batería, el cable de carga y los sistemas eléctricos pueden variar entre compañías.

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La infraestructura de carga, el principal desafío

La disponibilidad de lugares para cargar el vehículo también puede modificar la ecuación. En Argentina, la red pública de carga todavía se encuentra en desarrollo y la posibilidad de realizar cargas rápidas no está extendida de manera uniforme.

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El informe señala que una carga domiciliaria básica puede aportar alrededor de 10 kilómetros de autonomía por hora, mientras que para alcanzar unos 40 kilómetros por hora sería necesario instalar un wallbox, lo que puede requerir adecuaciones en la instalación eléctrica de una vivienda o edificio.

A esto se suma la disponibilidad de talleres y repuestos especializados, un aspecto que puede incidir tanto en los tiempos de reparación como en los costos ante determinados desperfectos.

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Por ese motivo, la comparación entre un auto a nafta y uno eléctrico no se limita al precio de compra o al gasto mensual de combustible. Para Focus Market, el costo total de propiedad, la infraestructura disponible y la posibilidad de reventa son variables determinantes para evaluar cada alternativa.

En ese escenario, los vehículos híbridos aparecen como una alternativa intermedia, ya que permiten reducir el consumo sin depender completamente de una red de carga eléctrica. La evolución de la oferta, la infraestructura y el mercado de usados será clave para determinar cómo cambia la decisión de los consumidores argentinos durante los próximos años.

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