Día del Vacunador Rionegrino: recuerdan a Mónica Álvarez y su legado en la provincia
Cada 5 de noviembre, Río Negro reconoce el trabajo de vacunadoras y vacunadores con una fecha que también mantiene viva la memoria de Mónica Haide Álvarez, una trabajadora de la salud que dedicó 25 años de su vida a la vacunación y dejó una marca en la comunidad de Cipolletti.
La jornada fue establecida por la Ley Provincial 5540 y coincide con el nacimiento de Álvarez. Su trayectoria estuvo ligada al sistema público de salud y, especialmente, al trabajo territorial para acercar las vacunas a vecinos de distintos sectores de la ciudad.
En el Hospital Pedro Moguillansky recordaron que Mónica se desempeñó durante 25 años como vacunadora en el Centro de Salud AINA. También estuvo al frente del área de Vacunación del hospital y trabajó en los centros de atención primaria de Ferri y Balsa Las Perlas.
Su labor trascendió la aplicación de vacunas. Como ocurre con tantos trabajadores de esta área, su tarea implicó acompañar a las familias, promover la prevención y facilitar el acceso a la salud en barrios y comunidades.
La fecha también pone en primer plano el trabajo cotidiano de los equipos que recorren centros de salud, escuelas y distintos puntos de la provincia para completar esquemas y acercar las campañas de inmunización a la población.
A través del homenaje, el Hospital de Cipolletti destacó el compromiso de quienes continúan esa tarea y recordó a Mónica Álvarez como una de las referentes que contribuyeron a fortalecer la vacunación y la salud pública en Río Negro.