Trabajadores de economías regionales van a Brasil para ganar en reales
Las más afectadas son las chacras del noreste argentino. Corrientes, Misiones y Chaco pierden trabajadores temporarios, recolectores y cosechadores de té, yerba, tabaco, limones, mandioca, naranjas y varios productos más no sólo por el irresuelto problema del trabajo en negro en el que, llamativamente, los dueños de las plantaciones quieren blanquear a sus trabajadores contratados, pero éstos se niegan y prefieren trabajar en negro para no perder los planes y beneficios sociales que les han sido otorgados por el gobierno nacional.
A esta delicada situación se suma la depreciación de la moneda nacional y la posibilidad de vacantes en puestos de recolección de cosechas en Brasil.
Sergio Delapierre es uno de los productores que estuvo alertando a los medios y a los políticos acerca de la posibilidad cierta de que se pierda gran parte de la cosecha actual por falta de mano de obra.
En declaraciones periodísticas señaló "No tengo la cantidad de gente que lo hace, pero he tenido diferentes relatos de productores, los cuáles varias veces estuvieron convocando a gente para trabajar; y acá en el Alto Paraná; los trabajadores dicen nosotros no podemos dejar de cobrar los planes; ya que tenemos el riesgo de que después nos dejan sin el plan y no nos queremos blanquear. Esta situación ya la he contado varias veces".
Consultado por su experiencia personal al intentar retener trabajadores golondrinas afirmó que los jóvenes que cruzan a Brasil lo hacen en balsas, y del otro lado de la frontera, hay transportes que los llevan hasta el lugar de las cosechas.
"Personalmente, hace un mes estuve varado varias horas en la frontera, más precisamente en Alba Posse, cuando intentaba cruzar al Brasil. Ahí estuve esperando pasar del otro lado junto a unos 20 jóvenes misioneros que se iban con sus mochilas a trabajar a Brasil, más precisamente a la cosecha de uvas, por el lapso de dos meses. Había dos mujeres argentinas, también, que al parecer conducían este grupo y tuve la oportunidad de conocer dicha situación en primera persona".
"Gracias a otro argentino que dialogó con ellos logramos saber que les pagan en reales; y que los contingentes se van por un determinado tiempo. Algunos lo hacen por un mes, otros por seis meses e incluso muchos de ellos tenían planes sociales. Además, quienes organizaban, probablemente, pertenecieran a algún grupo político o alguna agrupación de estas que manejan los planes sociales".