viernes 17 de mayo de 2024

Desde el miércoles, podrían faltar lácteos de una reconocida marca

viernes 10 de noviembre de 2023

A partir de la semana próxima, los productos de la láctea SanCor dejarían de estar en las góndolas de los negocios argentinos. La decisión trascendió en las últimas horas luego de una reunión del consejo directivo de la cooperativa con sede en Sunchales, al oeste de esta provincia. La advertencia se da en medio de un conflicto que la firma enfrenta con el gremio Atilra.

Según la información a la que tuvo acceso LA NACION, probablemente desde el miércoles 15, la distribuidora de la firma, ubicada en el kilómetro 25 de la ruta Panamericana, en jurisdicción de Don Torcuato, Buenos Aires, interrumpiría el abastecimiento de los productos de la marca. “Sólo quedará en stock leche en polvo, lo único que se procesa actualmente”, admitió una fuente cercana a esas decisiones.

Pero además, SanCor aguarda la semana próxima otras definiciones sobre su futuro. También el 15 caducará el plazo para la constitución de un fideicomiso que aporte fondos para superar la difícil coyuntura actual y, según directivos de la firma y fuentes gremiales, no hay por estas horas señales que -en víspera del balotaje que definirá un nuevo gobierno nacional a partir de diciembre- pueda existir alguna novedad al respecto. Por lo tanto, caída esa instancia, los productores asociados a la cooperativa tendrán que evaluar alternativas para el futuro de la firma, creada en 1938 por dirigentes de 16 cooperativas de tamberos de Santa Fe y Córdoba como “Fábricas de Manteca SanCor, Cooperativas Unidas” (nombre que alude a las dos provincias que la vieron nacer).

Actualmente, la empresa enfrenta una protesta de los trabajadores afiliados a la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), que se inició en la segunda quincena de octubre, que impide el normal procesamiento de materia prima. Esa situación provocó que el crecimiento que venía teniendo la industria, en un proceso de recuperación sostenido, se interrumpiera abruptamente, medida que repercutió en toda la cadena láctea de la región.

Inicialmente, el cese de actividades en fábrica era de cuatro horas por turno, pero en las últimas semanas se amplió a 6. Por lo tanto, en el tiempo que se puede, se procesa leche para el producto en polvo, no así en el resto de la línea. Lo propio ocurre con las plantas donde se elaboran quesos. Por ejemplo, en San Guillermo, al noroeste, casi en el límite con Córdoba, la planta que se había reactivado con el aporte de una firma regional (Aristeo SA), frenó totalmente la producción porque no recibe leche. La relación entre la conducción de la cooperativa y Atilra parece haberse tensionado en los últimos días a pesar que se habían ampliado “canales de diálogo”, según reconocieron desde la empresa.

Hace pocos días, mediante un comunicado, SanCor señaló: “Luego de varios años de negociaciones y trabajo, la alternativa de solución posible que veníamos desarrollando para establecer un futuro más seguro para la cooperativa (el fideicomiso), no alcanzó sus objetivos. Esto se debió fundamentalmente al tiempo transcurrido y al conjunto de dificultades e impedimentos planteados entre las partes involucradas en el proceso. SanCor -agregó- dio cumplimiento a todas las exigencias que legalmente pudo llevar adelante, en tanto que no se verificaron los aportes operativos y económicos que debió realizar la contraparte”.

Como se informó oportunamente, el fideicomiso, que intentaron conformar un grupo de empresarios, debía aportar 60 millones de dólares para cubrir las necesidades de funcionamiento y garantizar la proyección industrial de los próximos años.

Pero la empresa aclaró que “autoridades técnicas no aprobaron el proyecto, marcando deficiencias, al parecer, insalvables”. Dijeron: “Entre otros aspectos relevantes, desde SanCor hemos planteado la imposibilidad que tuvo el fideicomiso para darle certeza y sustentabilidad a los casi 900 trabajadores que quedarían fuera de los planes del nuevo negocio y deberían continuar en la órbita de la cooperativa, ya sin actividad industrial y sin siquiera asegurarles lo que hoy están cobrando, aunque entendemos que no es lo que corresponde”.

El presente de SanCor lejos está de lo que fue en su momento la empresa. Llegó a procesar 6 millones de litros de leche diarios. Este año apenas había logrado procesar 700.000 y de una planta de 4000 trabajadores hoy solo permanecen 1400. Hace un par de semanas, la empresa se vio obligada a desprenderse de leche que no podía procesar.

Desde Atilra, en tanto, se rechazó que por la protesta se pueda caer la conformación del fideicomiso. Esa situación, dice el gremio, es “porque los que conducen SanCor no colaboran con los pasos que debe dar el fideicomiso y están sin presentar un requerimiento de la Comisión Nacional de Valores (CNV) para la emisión de valores que generarían el aporte económico para que siga funcionando”.

Luego de un proceso de reestructuración y venta de activos en los últimos años, de más de una docena de establecimientos SanCor se quedó con seis ubicados en Sunchales, Gálvez, San Guillermo, Balnearia, Devoto y La Carlota. Además, de tener más de 4000 empleados, se quedó con unos 1450 que están en convenio con el gremio. De ser líder en procesamiento diario de leche, con más de 3,5 millones de litros, pasó a un nivel en torno de los 700.000 litros diarios, si bien su capacidad instalada es para 1,5 millones de litros.

 

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