domingo 23 de junio de 2024

salud

¿Dejar de fumar, engorda?

La ansiedad por la falta de nicotina se traduce en gran parte en hambre.
jueves 30 de mayo de 2024

Ganar peso es una de las preocupaciones más comunes entre las personas que quieren dejar de fumar. Es uno de los efectos secundarios más frecuentes, el 85% de los fumadores que lo dejan, suben de peso. Sin embargo, no se engorda tanto y estos kilos son perfectamente controlables.

La nicotina provoca alteraciones claras a nivel del metabolismo, lo acelera y aumenta la cantidad de calorías que el cuerpo necesita estando en reposo, ya que las utiliza para eliminar las toxinas derivadas del tabaco. Además, los cigarrillos reducen el apetito y muchos fumadores sacian episodios de hambre fumando.

Esto sumado a que, dejar de fumar algunos sentidos como el gusto y el olfato, que anteriormente estaban atrofiados por el tabaquismo, se reactivan haciendo que aumente el deseo de comer.

Otro de los factores que más influye a la hora de ganar peso cuando se deja de fumar, es la ansiedad. El síndrome de abstinencia es un síntoma común entre las personas que dejan de fumar y no es más que una respuesta química del cuerpo al faltarle la nicotina. Esta falta se expresa en forma de ansiedad cuando varias hormonas se disparan, entre ellas la grelina, hormona responsable del hambre. 

TABAQUISMO Y DIETA
Fumar daña seriamente la flora intestinal. La nicotina reduce su diversidad y el volumen de las colonias de microorganismos. Esta flora no se recupera rápido, sino que es necesaria una alimentación adecuada y equilibrada para volver a su punto óptimo.

La falta de nicotina aumenta, además, la necesidad de picar entre comidas para combatir la ansiedad. Por lo general se tiende a consumir productos con un alto nivel de hidratos de carbono de rápida absorción (azucares) y con más grasa, en lugar de cosas más sanas. Por eso es tan importante adoptar hábitos saludables mientras se deja de fumar, te dejamos algunos consejos:

  • Mejora tus hábitos alimentarios y evita pasar mucha hambre. Cuanta más hambre se tenga, mayor es el riesgo de darse un atracón de productos poco saludables.
  • Mejor consumí alimentos con fibra. Es mejor que consumamos pan, arroz y pasta integrales, ya que la fibra equilibra la flora intestinal y produce una mayor sensación de saciedad.
  • Evita consumir calorías vacías como golosinas, jugos, gaseosas o snacks fritos, e intenta consumir proteína de calidad como legumbres, carnes magras.
  • Aumenta la cantidad de fruta en tu dieta. Son una fuente natural de azúcares con un alto aporte de contenido en fibra.
  • Toma lácteos descremados, principalmente yogurt, son un buen probiótico que puede acelerar la recuperación de la flora intestinal.
  • Controla el consumo de alcohol, gaseosas y jugos. Bebe mucha agua, un mínimo de dos litros y medio al día, ayuda a dejar de fumar sin engordar.
  • Baja la proporción de café, el motivo es que esta infusión es un estimulante de secreción de cortisol, hormona del estrés, y, por lo tanto, nos puede causar mayor ansiedad y necesidad de tabaco, que sustituiremos por comida para calmarla. Todas las bebidas con cafeína tienen el mismo efecto (energizantes, bebidas cola).
  • No al chocolate, su efecto estimulante es similar al café y por tanto generador de ansiedad. Si lo comemos conseguiremos un doble efecto negativo: no calmaremos la ansiedad y engordaremos.
  • Hace actividad física, es fundamental tanto para quemar calorías como para calmar la ansiedad. El ejercicio físico es un sustituto perfecto de los cigarrillos y ayuda a abandonar el hábito de fumar.
  • Tené una buena rutina de descanso, dormir bien reduce el riesgo de aumentar de peso.
  • Los chicles con nicotina sí, pero con prudencia, pueden ser eficaces en personas que fuman mucho, ya que tendrán más ansiedad y sensación de hambre. Pero no deben ser una sustitución a la nicotina fumada, sino un tratamiento paliativo y progresivamente descendente, que nos calme la sensación de hambre psicológica y nos ayude a desengancharnos de la nicotina.
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