Becas
Científicas patagónicas impulsan la investigación geológica y volcánica con becas en Europa
Las investigadoras del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN), Brenda Aramendia y Sara Pereira da Silva, realizaron estancias de investigación en Alemania y Francia, respectivamente, gracias a becas internacionales que les permitieron profundizar sus estudios en geología y vulcanología.
Investigaciones en Alemania y Francia
Aramendia, geóloga especializada en rocas ígneas, obtuvo una beca del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) para trabajar en el Institut für Geowissenschaften de la Universidad de Goethe, en Frankfurt. Su investigación se centró en el Batolito Curaco, una formación geológica clave para comprender el magmatismo en la Patagonia durante el desmembramiento del supercontinente Gondwana.
Por su parte, la vulcanóloga Pereira da Silva recibió la beca "Fire of Love" en memoria de Maurice y Katia Krafft, lo que le permitió trabajar en el Laboratorio Magma y Volcanes (LMV) de la Universidad Clermont-Auvergne (UCA), en Francia. Allí estudió la dinámica eruptiva magmática del complejo volcánico Caviahue-Copahue, ubicado en el noroeste de Neuquén.
Además, participó en la Escuela Internacional de Vulcanología en Italia, donde adquirió conocimientos sobre el monitoreo y prevención de desastres volcánicos, y realizó una pasantía en la Universidad de Palermo, donde avanzó en el análisis de datos obtenidos en el volcán Copahue mediante tecnología MultiGas.
Impacto y experiencia adquirida
Ambas científicas destacaron la importancia de estas experiencias en su formación y el impacto positivo en la investigación geológica y volcánica de la Patagonia.
Aramendia resaltó que el acceso a equipamiento de última generación en Alemania le permitió mejorar la precisión de sus análisis geoquímicos y compartir nuevos conocimientos con su equipo en Argentina.
Pereira da Silva subrayó que su pasantía en Francia le brindó herramientas para comprender mejor el comportamiento del sistema volcánico del Copahue, un área que no había sido estudiada en detalle a nivel internacional.
Estos intercambios no solo fortalecen la ciencia en el país, sino que también posicionan a Neuquén y la Patagonia en la vanguardia de la investigación geológica y volcánica a nivel mundial.