Estiman que la falta de patentes se solucionará en junio
Desde hace casi tres años, la escasez de chapas patentes para autos y motos se ha convertido en un problema que afecta a miles de conductores en Argentina. La falta de stock generó complicaciones no solo para circular dentro del país, sino también para aquellos que planeaban salir al exterior, ya que contar con la patente es un requisito obligatorio en los controles fronterizos.
Este verano, la situación se volvió aún más crítica por la cantidad de argentinos que buscaban viajar y no podían hacerlo debido a la ausencia de las placas identificatorias. Ante esta problemática, la Cancillería debió intervenir y gestionar acuerdos de urgencia con países limítrofes para permitir la circulación de los vehículos afectados.
Causas del problema y falta de gestión
El faltante de patentes comenzó en los últimos años del gobierno kirchnerista debido a las restricciones en el acceso a dólares para importar los insumos necesarios en su fabricación. Sin embargo, el problema se profundizó durante la gestión de Sergio Massa en el Ministerio de Economía, cuando se incorporó un "blanquet" –un film de seguridad que cubre las placas–, del cual no había un suministro adecuado.
A pesar del cambio de gobierno hace más de un año, el problema persiste. Fuentes del sector automotor aseguran que esto se debe, en gran parte, a la falta de gestión y experiencia de los responsables en el área. También atribuyen la demora a razones ideológicas que le otorgan poca prioridad a la producción pública de insumos que podrían ser manejados por empresas privadas.
Plan para normalizar la entrega de patentes
Para solucionar el problema, el Gobierno tomó la decisión de cerrar la Casa de la Moneda como productora de patentes, aunque seguirá funcionando unos meses más hasta que empresas privadas asuman la provisión. Se espera que en los próximos 90 días la Casa de la Moneda entregue una cantidad considerable de chapas, mientras que los proveedores privados comenzarán a abastecer el mercado con una nueva partida.
El volumen de producción debe cubrir la demanda de autos –que requieren dos chapas por unidad–, motos –que utilizan una–, y todas las reposiciones necesarias por robos, deterioro o siniestros. Se estima que esta producción alcanzará para cubrir la demanda de tres a cuatro meses.
Según fuentes cercanas al sector, la distribución de nuevas patentes comenzará a normalizarse en marzo, y para junio el problema estará completamente resuelto con las empresas privadas en funcionamiento.