Desde este lunes se levanta el cepo cambiario
Desde este lunes se levanta formalmente el cepo cambiario en Argentina. El anuncio del Banco Central implica que los ahorristas podrán volver a comprar dólares libremente en bancos, sin límites mensuales y bajo un esquema de flotación controlada, en el que cada entidad financiera podrá definir su cotización dentro de una banda entre $1.000 y $1.400.
Sin embargo, el llamado “dólar tarjeta” —que aplica a los consumos en el exterior y a los pagos con tarjetas de crédito en moneda extranjera— no quedará alcanzado por esta flexibilización. Por el contrario, seguirá vigente la percepción del 35% correspondiente al impuesto a las ganancias.
Para muchos economistas, esta medida pierde sentido en el nuevo esquema. “A quienes viajen les conviene comprar dólares oficiales y pagar la tarjeta con esas divisas, ahorrándose el recargo”, explicó Emiliano Libman, investigador del CONICET y macroeconomista de Fundar.
En la misma línea, el analista Jorge Neyro consideró que “la permanencia del impuesto es poco razonable” y atribuyó su continuidad a fines puramente recaudatorios.
El impacto del dólar tarjeta sobre las arcas del Estado no es menor, sobre todo en un contexto de ajuste fiscal y ausencia de emisión monetaria. Así lo señaló el economista Salvador Salinas, quien detalló que este tipo de recargo “suma ingresos al Tesoro y ayuda a contener el déficit”.
Desde junio de 2024, el Banco Central presenta un déficit en la cuenta corriente, explicado en gran parte por el crecimiento de las importaciones y el rojo de la balanza de servicios, con el turismo como principal factor. Esta dinámica se ve reforzada por un tipo de cambio real atrasado, lo que genera un mayor incentivo a viajar al exterior y, por ende, una mayor salida de divisas.
Mientras se avanza hacia un nuevo régimen cambiario, el futuro del dólar tarjeta y de sus cargas impositivas dependerá de la evolución del mercado y de las decisiones fiscales del gobierno en los próximos meses.