Fuerte caída de los plazos fijos tradicionales y salto del 68% en depósitos UVA en abril
Durante abril, el sistema financiero argentino registró una importante modificación en las preferencias de los ahorristas. Mientras los depósitos tradicionales a plazo fijo en pesos cayeron 2,7%, los depósitos ajustables por UVA crecieron un 67,2%, reflejando una mayor demanda de cobertura ante la inflación y un contexto de tasas reales negativas.
Según un informe de First Capital Group, los depósitos a plazo fijo tradicionales del sector privado descendieron casi un 3% en comparación con marzo. Este retroceso responde a la pérdida de atractivo de las tasas fijas frente a la inflación persistente, lo que motivó un traslado hacia instrumentos más líquidos o indexados.
En contraste, el volumen total de depósitos en el sistema financiero (público y privado) alcanzó los $156,5 billones, con un crecimiento del 6% mensual y del 85% interanual, impulsado principalmente por cuentas a la vista como cajas de ahorro y cuentas corrientes.
Auge de depósitos UVA y repunte del minorista
Los depósitos ajustados por UVA sumaron $243.674 millones, con un alza del 67,2% respecto al mes anterior. Este comportamiento evidencia la búsqueda de instrumentos que preserven el poder adquisitivo frente a la inflación.
También se observó un aumento del 38,3% en los plazos fijos menores a un millón de pesos, lo que indica un movimiento más activo del sector minorista.
Depósitos en dólares siguen en alza
Los depósitos en moneda extranjera del sector privado también mostraron señales positivas. En abril crecieron un 3,5% mensual, superando los u$s30.375 millones, con un incremento interanual del 75,65%. Dentro de este segmento, los plazos fijos en dólares aumentaron 7,4%, y las cajas de ahorro en dólares subieron 3,2% respecto a marzo.
Tasas reales negativas y señales del mercado
El informe advierte que el spread entre la tasa de política monetaria y la tasa Badlar promedió un -4,2%, mientras que el diferencial con la TAMAR fue aún mayor, alcanzando un -5,8%. Esta compresión en las tasas pasivas refuerza la percepción de que los instrumentos tradicionales pierden frente a la inflación, favoreciendo opciones con liquidez o ajuste.