Proponen acelerar obras de infraestructura para aprovechar el RIGI y potenciar inversiones
Durante la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, referentes del sector minero y energético destacaron que la infraestructura será clave para concretar los grandes proyectos previstos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), promovido por el Gobierno nacional.
En el panel dedicado al RIGI, Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), subrayó la necesidad urgente de obras en rutas, trenes y tendidos eléctricos para viabilizar inversiones estratégicas: “Tenemos seis proyectos de cobre que podrían posicionar a la Argentina entre los cinco principales productores del mundo, pero hay serios problemas de infraestructura que deben resolverse”, sostuvo.
El dirigente minero también estimó una expectativa de inversiones por USD 33.000 millones hasta 2032, con una proyección de exportaciones que pasaría de USD 4.200 millones a USD 18.000 anuales: “La minería necesita una mirada a 100 años, y eso requiere un trabajo coordinado con la industria de la construcción”, señaló.
Desde el sector energético, Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF, destacó el impacto del RIGI en proyectos de gran escala como el plan VEMOS, que permitirá exportar petróleo de Vaca Muerta a partir de 2027. “Este proyecto, que ya está en marcha y reúne a siete empresas, prevé exportaciones por USD 15.000 millones anuales. A esto se suman tres proyectos de gas licuado con Shell, Pan American Energy y una empresa italiana, que podrían generar otros USD 30.000 millones en exportaciones”, indicó.
Gallino valoró especialmente la estabilidad jurídica y fiscal que ofrece el RIGI para atraer financiamiento externo: “La previsibilidad es esencial para que los proyectos sean bancarizables. Nuestro principal competidor es Estados Unidos, por eso debemos mejorar la productividad y avanzar con rapidez en infraestructura”.
Finalmente, ambos coincidieron en que, si bien el RIGI no puede extenderse a todos los sectores, una baja de impuestos y una macroeconomía estable son fundamentales para atraer inversiones sostenibles en el tiempo.