“Prefería que me maten a mí”: declaró el policía acusado de matar a Thiago Correa
Este lunes declaró por segunda vez Facundo Aguilar Fajardo, el agente de la Policía Federal acusado de haber matado de un disparo a Thiago Correa, un niño de 7 años, en un hecho ocurrido el 22 de mayo en Ciudad Evita, partido de La Matanza.
Durante su testimonio ante el fiscal Diego Rulli, Aguilar Fajardo sostuvo:
“Prefería que me maten antes de que Thiago hubiese muerto”.
Según indicó, actuó en defensa propia durante un intento de robo perpetrado por cuatro delincuentes cuando se dirigía al trabajo con su madre. Aseguró que no sabía que había un menor en la zona y que se encontraba enfocado únicamente en los agresores.
“No hubo tiempo de pensar”
El joven policía, de 21 años y con solo cinco meses de servicio, describió que el lugar donde ocurrieron los hechos es “una zona muy oscura, con obstáculos como postes de luz, paradas de colectivo y comercios”. Subrayó que era “imposible ver” a alguien a 200 metros.
Aguilar Fajardo pidió que se realice una reconstrucción del hecho en el mismo horario en el que ocurrió la tragedia, con la presencia de su madre, criminalística y personas que representen a los delincuentes. El objetivo, afirmó, es demostrar que no había visibilidad suficiente ni peatones en el momento del disparo.
“Desde que me enteré de lo que pasó, no dejo de pensar en mi hermanito de 11 años. Podría haber sido él”, expresó conmovido.
La situación judicial
El agente permanece detenido. Está imputado por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego, cometido con exceso en la legítima defensa, en grado de tentativa (en tres oportunidades), y con dolo eventual”, en concurso ideal entre sí.
En su primera declaración, Aguilar aseguró que disparó al ver que los agresores se ensañaban con su madre, y que fue él mismo quien llamó a la Policía Bonaerense y pidió asistencia médica para el niño.
Thiago Correa falleció tras recibir una de las balas en el abdomen mientras se encontraba a unos 200 metros del lugar del tiroteo. Su caso generó una profunda conmoción en la comunidad y múltiples pedidos de justicia.