Apuesta millonaria
El gurú del oro llegó al país y lanzó una predicción explosiva: “La onza llegará a USD 5.000”
El gurú internacional del oro, Gustavo Martínez, llegó a la Argentina y no pasó desapercibido. En su visita, lanzó una afirmación que sacudió al mercado financiero: según sus proyecciones, el oro alcanzará los USD 5.000 por onza, más del doble de su cotización actual.
Martínez, que se convirtió en referente global por anticipar los movimientos del mercado del oro en crisis anteriores, fue invitado a disertar en un evento privado con empresarios y financistas locales. Allí, detalló los fundamentos detrás de sus pronósticos, que incluyen tensiones geopolíticas, inflación persistente en las principales economías y una creciente demanda por parte de los bancos centrales.
"Estamos frente a un cambio de ciclo. La confianza en las monedas fiduciarias se está erosionando y el oro vuelve a consolidarse como el refugio por excelencia", explicó ante un auditorio expectante.
Un oro rumbo a máximos históricos
Actualmente, la onza de oro ronda los USD 2.300. Para que se concrete la estimación de Martínez, el precio debería más que duplicarse. Sin embargo, el analista sostiene que hay señales concretas que refuerzan esta posibilidad.
Entre ellas, mencionaron el endurecimiento de conflictos como el de Ucrania, la carrera de acumulación de oro por parte de China y Rusia, y la creciente debilidad del dólar frente a otras divisas. También remarcó que el metal precioso sigue estando subvaluado frente a los niveles de emisión monetaria global.
Impacto en Argentina
La visita de Martínez coincide con un renovado interés por el oro en el mercado local. Frente a la inestabilidad económica y la falta de instrumentos de cobertura, cada vez más argentinos optan por el metal como forma de preservar valor.
En este contexto, el experto recomendó “mantener al menos un 20% del portafolio en oro físico o instrumentos respaldados”, especialmente en países con alta volatilidad financiera como la Argentina.
Los pronósticos de Martínez suma tensión y expectativa en un mercado donde el oro no solo es una inversión, sino también un termómetro de la incertidumbre global.