BID otorga USD 10.000 millones a Argentina para impulsar reformas y reducir la pobreza
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un plan de financiamiento para Argentina por un total de USD 10.000 millones, que se ejecutarán entre 2025 y 2028. Este año, el organismo desembolsará USD 3.000 millones, destinados a apoyar la reforma impositiva, la apertura económica y programas para reducir la pobreza.
Según un comunicado oficial, el directorio del BID respaldó una hoja de ruta conjunta con el Gobierno argentino para consolidar la transformación económica y promover un modelo de desarrollo sostenible y resiliente. La estrategia se centra en tres pilares fundamentales: reformas fiscales y mejora en la administración tributaria; liberalización de la economía para estimular la inversión privada; y políticas sociales para acelerar la reducción de la pobreza.
Viviana Alva-Hart, representante del BID en Argentina, señaló que el organismo “trabajará junto al Gobierno nacional y subnacional para fomentar un crecimiento económico sostenido, liderado por el sector privado, que contribuya a la creación de empleos de calidad y a una mayor equidad social”.
Por su parte, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, destacó que la aprobación del plan “respalda claramente las prioridades del Gobierno de Javier Milei”, enfocadas en equilibrio fiscal, apertura económica y fortalecimiento institucional.
El informe del BID reconoció avances fiscales, como el primer superávit tras 14 años, pero advirtió que Argentina enfrenta desafíos estructurales persistentes, con una elevada pobreza que afecta a más de la mitad de los niños y una alta tasa de informalidad laboral. También alertó sobre la baja innovación y la reducción del número de empresas exportadoras.
Entre los riesgos destacados por el organismo, se encuentran la fragilidad de las reservas internacionales, la posibilidad de demora en la aprobación legislativa de reformas clave y la vulnerabilidad a shocks externos que podrían afectar la estabilidad macroeconómica y la inversión privada.
El BID anunció que acompañará los esfuerzos argentinos para mejorar la eficiencia tributaria y reducir la dependencia de impuestos que distorsionan la actividad económica, además de eliminar exenciones que limitan la recaudación.
Este financiamiento se enmarca en un contexto de consolidación fiscal y desregulación económica que el Gobierno busca implementar para impulsar el crecimiento y la inclusión social en los próximos años.