Maní: una fuente proteica accesible y saludable según expertos
En un contexto donde muchas personas buscan aumentar su ingesta de proteínas sin elevar el costo ni complicar su alimentación, el maní se presenta como una opción valiosa, versátil y ampliamente disponible. Según expertos de Harvard Health, este alimento ofrece un perfil nutricional comparable al de los frutos secos más reconocidos y brinda beneficios adicionales para la salud cardiovascular.
Impacto positivo en la salud del corazón
El maní contiene grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas que contribuyen a reducir el colesterol LDL y aumentar el HDL. Además, compuestos como polifenoles, resveratrol y fitoesteroles actúan como antioxidantes y ayudan a disminuir la inflamación y bloquear la absorción intestinal de colesterol, mejorando la protección cardiovascular de manera natural.
Beneficios cognitivos y metabólicos
El consumo regular de maní ha sido asociado con un mejor rendimiento cognitivo, reducción del estrés y apoyo a la producción de serotonina, lo que favorece el estado de ánimo. Su contenido de ácido fólico es esencial para el desarrollo fetal y la salud hepática, mientras que la combinación de nutrientes ayuda al páncreas a procesar la glucosa de manera eficiente.
Alto contenido proteico
Una de las ventajas más destacadas del maní es su aporte proteico. Según Harvard Health y Mayo Clinic, 100 gramos de maní contienen cerca de 25 gramos de proteínas, superando ampliamente a un huevo grande, que aporta aproximadamente 6 gramos. Esto lo convierte en una fuente vegetal excepcional de proteínas, ideal para quienes buscan alternativas fuera del ámbito animal o desean variar su dieta sin elevar costos.
Porciones y consumo recomendado
Se recomienda incorporar el maní en cantidades moderadas y sin sal, como un puñado pequeño diario, suficiente para obtener nutrientes esenciales sin exceder las calorías. Es fundamental que las personas con alergia al maní lo eviten, ya que puede ocasionar reacciones graves.
Valor nutricional integral
Además de proteínas y grasas saludables, el maní aporta fibra, magnesio, potasio, fósforo, zinc y vitamina E. Su contenido de niacina y antioxidantes protege el cerebro, el metabolismo y el hígado, mientras que el ácido fólico es clave para mujeres embarazadas o en planificación familiar.
Versatilidad en la cocina
El maní puede incorporarse fácilmente en snacks, platos principales, salsas y postres, permitiendo disfrutar de un alimento saludable sin elevar el costo de la alimentación. Consumido natural y sin exceso de sal, ofrece proteínas, grasas saludables y compuestos bioactivos que refuerzan la salud de manera sencilla y accesible para todos los grupos etarios.