Qué impacto tuvieron las devaluaciones históricas y la reciente depreciación del peso
En Argentina, el dólar funciona como un termómetro de confianza económica. Las devaluaciones del peso han sido históricamente seguidas por saltos inflacionarios que erosionan el poder adquisitivo de millones de personas. Sin embargo, la reciente depreciación del peso en 2025 muestra un comportamiento diferente.
Enero de 2014: primer ajuste en la era Cristina Fernández
El 23 de enero de 2014, el Banco Central corrigió el tipo de cambio de 6,84 a 8,50 pesos por dólar, un 24% en un día. La inflación trimestral previa fue 7,99%, mientras que tras la devaluación escaló a 10,67%. La medida buscó contener la brecha con el dólar paralelo, pero dejó un efecto inflacionario inmediato.
Diciembre de 2015: Macri elimina el cepo
Tres días después de asumir, el gobierno de Mauricio Macri unificó el tipo de cambio y levantó el cepo. El dólar pasó de 9,80 a 14 pesos (+40,4%). La inflación trimestral previa era 7,70% y saltó a 12,05% tras la medida, con un fuerte impacto en la canasta familiar y la pobreza.
2018: crisis y préstamo récord del FMI
Entre agosto de 2018, la depreciación acumulada fue del 21% (de $32 a $38). La inflación trimestral subió de 9,18% a 15,81%, acelerando la espiral inflacionaria que cerró el año en 47,6%.
Agosto 2019: corrida post-PASO
Tras la derrota de Cambiemos en las elecciones primarias, el dólar trepó 25% en pocos días. La inflación trimestral pasó de 8,19% a 14,08%, con un salto de 10,1 puntos que elevó la anual a 53,8%.
2022-2023: inflación récord y devaluaciones sucesivas
En 2022, la inflación cerró en 94,8%, con depreciación anual del peso del 72%. En agosto de 2023, otra devaluación de 25% semanal llevó la inflación trimestral de 21,47% a 37,68%. Posteriormente, la megadevaluación de diciembre de 2023 bajo Javier Milei disparó el dólar de 366 a 800 pesos en un día, con inflación trimestral de 51,54%.
Julio-octubre 2025: depreciación contenida y mínima repercusión en precios
Entre julio ($1.206) y octubre ($1.430), el peso se depreció 18,57%. La inflación trimestral pre y post corrección se mantuvo estable: 6,01% y 6,12%, respectivamente. Según Damián Di Pace, Director de Focus Market, la combinación de disciplina fiscal, emisión controlada, liquidez limitada y expectativas ancladas ha evitado un pass-through fuerte a los precios internos, a diferencia de devaluaciones anteriores.
Conclusión
La historia reciente de Argentina muestra que no todas las devaluaciones generan inflación inmediata, y que la gestión macroeconómica, las expectativas y la competitividad del mercado son determinantes. La depreciación gradual de 2025 evidencia que un ajuste cambiario no necesariamente implica un salto de precios, a diferencia de episodios anteriores como 2015, 2018, 2019 o 2023.