Rusia denuncia “piratería absoluta” tras incautación del petrolero Bella 1 por EE.UU.
El Bella 1/Marinera fue abordado por fuerzas especiales de Estados Unidos alrededor de las 15:00 horas (Moscú) en alta mar, fuera de las aguas territoriales de cualquier país, según informó la agencia TASS. El Kremlin sostuvo que la acción constituye una violación directa de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 y un acto de agresión unilateral.
El buque tenía desde el 24 de diciembre autorización temporal para navegar bajo bandera rusa y contaba con tripulación completamente identificada. Desde Moscú reclaman un trato humano y digno para los marineros y el retorno rápido y sin condiciones de los ciudadanos rusos a bordo.
Cooperación aliada y “flota fantasma”
Estados Unidos contó con apoyo del Reino Unido en el operativo, realizado en la estratégica zona marítima entre Reino Unido, Islandia y Groenlandia (brecha GIUK). La acción forma parte de una operación conjunta para desmantelar lo que Washington denomina la “flota fantasma”, compuesta por buques que evaden sanciones relacionadas con la administración de Nicolás Maduro.
El gobierno estadounidense argumentó que la captura del Bella 1 se justifica por maniobras fraudulentas de cambio de bandera, mientras que BurevestMarin, empresa vinculada al buque, sostiene que se trataba de un navío civil sin carga que navegaba de forma legal y que intentó comunicarse antes del abordaje.
Apoyo logístico y seguimiento aéreo
Durante la persecución del Bella 1, se desplegaron aviones de patrulla marítima P-8A Poseidon de la Royal Air Force y el RFA Tideforce proporcionó asistencia logística. La operación se extendió durante varios días, según detalló Londres, hasta la captura final del petrolero en el Atlántico Norte.
Otro buque interceptado: M/T Sofia
El mismo día, Estados Unidos interceptó otro buque petrolero, el M/T Sofia, en aguas del Caribe. Ambos navíos eran sospechosos de trasladar petróleo venezolano como parte de redes que el gobierno de EE.UU. busca sancionar.
Reacción del Kremlin
El gobierno ruso se limitó a elevar su reclamo formal por el Bella 1/Marinera, calificando la operación como un “acto de piratería absoluta” y advirtiendo que esta acción podría debilitar a los aliados de Venezuela. Moscú exige garantías de derechos humanos para la tripulación y monitorea los movimientos de las fuerzas estadounidenses en la región.