“Menos bla, más amor”: talleres en cárceles de Neuquén que apuestan a la reinserción a través del trabajo
Neuquén.- El grupo solidario Menos Bla, Más Amor desarrolla un trabajo sostenido en unidades penitenciarias de Neuquén, tanto en cárceles de mujeres como de hombres. La iniciativa busca acompañar a personas privadas de la libertad a través de talleres que promueven el aprendizaje de oficios, la reflexión y la construcción de nuevas oportunidades.
“Es un acompañamiento, son herramientas y oportunidades. No justificamos lo que hayan hecho, pero creemos que hay otras maneras de encarar la vida”, explicó Alejandro Riffos.
Talleres de carpintería: oficio, trabajo y autosustento
Uno de los proyectos más destacados es el taller de carpintería, iniciado a fines de 2025. Allí, los internos fabrican mesas plegables de madera, que luego se comercializan a través de las redes sociales del grupo.
El circuito es completamente autosustentable: con la venta de los productos se compra materia prima y herramientas, permitiendo que el taller continúe sin depender de aportes externos.
“Ya estamos vendiendo las mesas. Es impresionante porque ellos mismos compran la madera, las herramientas y vuelven a producir. Es un circuito maravilloso”, destacó Riffos.
Cada mesa lleva grabada una frase que sintetiza el espíritu del proyecto:
“Un amor que no pida antecedentes”.
Un impacto que va más allá del oficio
Desde el grupo remarcan que el impacto no es solo laboral, sino también humano y social. Según relatan, las autoridades penitenciarias han notado cambios positivos en el clima interno de las unidades, con internos más contenidos y enfocados.
“El trabajo cambia la cabeza, cambia el ambiente. Mantiene ocupada a la persona y le da otra perspectiva”, sostuvo Riffos.
Además, el acompañamiento alcanza también a las familias de los internos, quienes han manifestado su agradecimiento al ver cambios de actitud y motivación en sus seres queridos.
Mejorar los espacios y dignificar los encuentros
Como parte del trabajo solidario, el grupo también realizó donaciones de pintura y mejoras edilicias en sectores destinados a la visita de familiares, buscando generar espacios más dignos y humanos.
“El interno no es el único que cumple una condena, también la familia. La madre, la hermana, los hijos. El lugar tiene que ser distinto para ellos también”, remarcó.
Reinserción real y segundas oportunidades
Riffos aseguró que ya existen casos concretos de personas que, tras recuperar la libertad, hoy trabajan y sostienen una vida diferente gracias a los oficios aprendidos.
“Eso es lo más gratificante. Ver que alguien sale y elige otro camino es la mayor inyección para seguir”, afirmó.
Las mesas plegables tienen un valor de 30 mil pesos y pueden adquirirse a través de las redes sociales del grupo solidario.