De Neuquén al trasplante 500: la historia que cambió la vida de Dorelia
El Hospital Italiano de Buenos Aires alcanzó un nuevo hito en su Programa de Trasplante Cardíaco: 500 corazones trasplantados en pacientes adultos desde el primer procedimiento en 1988. Este logro lo posiciona como uno de los centros con mayor experiencia en Argentina y Latinoamérica, con resultados comparables a los mejores hospitales del mundo.
Experiencia acumulada y resultados clínicos destacados
El programa de trasplante del Hospital Italiano combina volumen y calidad. En los últimos tres años se realizaron 50 trasplantes adicionales, reflejando la consolidación de un equipo experto. Las tasas de supervivencia se mantienen en niveles internacionales, incluso en pacientes con estados críticos o que requieren soporte circulatorio previo.
En paralelo, el hospital desarrolla un programa pediátrico con 52 trasplantes en la última década, incluyendo casos complejos de cardiopatías congénitas. Ambos programas son espacios de formación, investigación e innovación tecnológica permanente.
Infraestructura avanzada y trabajo interdisciplinario
Los trasplantes cardíacos en el Hospital Italiano se apoyan en quirófanos de alta complejidad, unidad coronaria especializada y áreas dedicadas al posoperatorio cardiovascular.
El procedimiento requiere coordinación de un equipo multidisciplinario: cirujanos cardiovasculares, cardiólogos, anestesiólogos, perfusionistas, instrumentadores, enfermería, kinesiólogos, técnicos y residentes, todos trabajando bajo protocolos de máxima seguridad y eficiencia.

Innovación tecnológica al servicio del paciente
El uso de sistemas de soporte circulatorio avanzado y ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea) permite sostener a pacientes críticos durante traslados nacionales. En Pediatría, el corazón artificial asegura la estabilidad de los niños hasta la realización del trasplante.
Dorelia: un trasplante que cambia la vida
Dorelia llegó desde Neuquén en estado crítico, trasladada con soporte ECMO al Hospital Italiano y recibió un corazón en menos de 12 horas. Hoy, casi un año después, retomó su rutina, realiza actividad física y disfruta de su hijo y de la vida diaria.

“Volví a vivir. Me siento más que viva, más que feliz y profundamente agradecida. Gracias a quienes no se detuvieron por mí”, relató Dorelia, simbolizando el impacto humano de un programa que combina experiencia médica, tecnología y logística rápida y organizada.