El repuesto de un Tesla que puede costar más que el auto: por qué cambiar la batería es tan caro
Los autos eléctricos prometen menos mantenimiento y menores costos a largo plazo, pero en el caso de Tesla hay un punto crítico que genera preocupación entre los propietarios: el precio de los repuestos, en especial el de la batería. En determinados modelos, el costo de reemplazo puede ser tan elevado que llega a competir con el valor del propio vehículo.
La marca de Elon Musk revolucionó la movilidad eléctrica con tecnología, autonomía y software avanzado. Sin embargo, también introdujo un esquema de mantenimiento distinto al de la industria tradicional, con piezas exclusivas y servicios altamente especializados.
Por qué la batería es el repuesto más caro de un Tesla
A diferencia de los autos a combustión, los eléctricos tienen menos piezas móviles y, en general, requieren menos visitas al taller. El problema aparece cuando falla un componente clave.
En el caso del Tesla Model S, la batería es un pack de gran capacidad —entre 90 y 100 kWh— que integra celdas de alta densidad, sistemas de refrigeración y un complejo software de gestión. Todo ese conjunto eleva de forma significativa el precio del repuesto y de la mano de obra necesaria para su reemplazo.
Cuánto cuesta cambiar la batería en un service oficial
En un servicio oficial de Tesla, reemplazar la batería de un Model S fuera de garantía cuesta entre 15.000 y 22.000 dólares, según el año del vehículo, la capacidad del pack y el país donde se realice el trabajo.
Ese valor incluye la batería nueva o remanufacturada por la marca, la instalación por técnicos especializados y la reprogramación del sistema. En modelos más antiguos o con mayor capacidad, el monto puede acercarse peligrosamente al precio de mercado del auto usado, un punto que muchos propietarios consideran crítico.
La alternativa de los talleres no oficiales
Para reducir costos, algunos usuarios optan por talleres independientes. En estos casos, suelen utilizarse baterías reacondicionadas, remanufacturadas o usadas, provenientes de vehículos siniestrados pero con módulos en buen estado.
El costo total en un taller no oficial suele ubicarse entre 10.000 y 15.000 dólares, incluyendo la instalación. En situaciones puntuales, el precio puede ser aún menor, aunque con mayores riesgos en durabilidad y respaldo técnico.
Garantía y soporte, la gran diferencia
La principal ventaja del service oficial es la garantía extendida y el soporte de software, algo clave en un vehículo altamente digitalizado como un Tesla. Los talleres independientes, en cambio, ofrecen garantías más limitadas y sin acceso pleno a actualizaciones del sistema.
Aun así, para muchos propietarios, esta opción se vuelve la única alternativa viable frente a los altos costos oficiales.
El debate sobre el costo real de tener un Tesla
El reemplazo de la batería se convirtió en el eje central del debate sobre el costo real de mantener un Tesla a largo plazo. Si bien el mantenimiento cotidiano es menor, una reparación mayor fuera de garantía puede transformar al auto en una inversión difícil de sostener.
El caso del Model S deja una advertencia clara para quienes evalúan pasarse a la movilidad eléctrica premium: el ahorro diario existe, pero los grandes repuestos pueden cambiar por completo la ecuación.