El Gobierno ajustó el régimen para importar autos electrificados sin arancel: qué cambia y cómo impacta en los cupos 2026
El Gobierno nacional introdujo cambios clave en el régimen que habilita la importación de vehículos electrificados sin arancel aduanero. A través de la Resolución 22/2026, publicada este jueves, la Secretaría de Industria y Comercio dependiente del Ministerio de Economía ajustó el funcionamiento administrativo del cupo anual de 50.000 unidades, con el objetivo de evitar autorizaciones sin uso y mejorar la previsibilidad del ingreso de autos al mercado argentino.
La medida no amplía el cupo ni modifica las condiciones impositivas vigentes, pero introduce cambios relevantes en los plazos, los criterios de adjudicación y el destino de las unidades no importadas dentro del período asignado.
El cupo anual no utilizado ya no se pierde y pasa al año siguiente
Uno de los puntos centrales de la nueva normativa es la formalización del traspaso automático de los cupos no utilizados. Las unidades que no hayan sido asignadas o nacionalizadas dentro del año correspondiente se acumularán para el ejercicio siguiente y se sumarán al límite anual de ese período.
Si bien esta posibilidad ya estaba contemplada de hecho, ahora se establecen reglas claras sobre cómo se redistribuyen los remanentes. Para acceder a esas unidades adicionales, los interesados deberán cumplir con nuevos requisitos definidos en cada convocatoria.
La Dirección Nacional de Gestión de Política Industrial será la encargada de abrir los llamados, controlar el cumplimiento de los compromisos asumidos por los importadores y reasignar los cupos que no se utilicen.
Nuevos criterios para asignar los cupos de importación
La resolución también actualiza los parámetros que determinan qué empresas acceden a las unidades disponibles. Se mantienen como ejes principales el mes estimado de nacionalización y el menor precio ofrecido, pero ahora se suma la posibilidad de incorporar criterios adicionales en cada convocatoria.
Entre los nuevos factores que podrán evaluarse figuran:
La evolución de la industria automotriz, tanto a nivel local como internacional.
Las necesidades del mercado argentino.
Los antecedentes de los solicitantes dentro del propio régimen.
Este último punto cobra especial relevancia, ya que el historial de cumplimiento pasará a ser un elemento clave para acceder a cupos remanentes.
Obligaciones más estrictas para los importadores adjudicados
La normativa endurece las condiciones para quienes resulten beneficiarios del cupo. Los importadores deberán respetar estrictamente los compromisos declarados en sus solicitudes, en particular los plazos, las cantidades asignadas y los precios FOB informados.
Si bien se habilita adelantar la importación respecto del cronograma presentado, no se permiten demoras. El incumplimiento de las fechas comprometidas implica la pérdida automática de las unidades no utilizadas, que serán reasignadas a otros solicitantes.
Prórrogas limitadas y bajo condiciones específicas
El régimen contempla la posibilidad de otorgar prórrogas para la nacionalización de los vehículos, pero solo en casos excepcionales. Las extensiones se concederán únicamente cuando la demora sea consecuencia de factores ajenos al importador, como problemas logísticos, aduaneros o productivos, y siempre que esas situaciones estén debidamente acreditadas.
Las prórrogas podrán otorgarse dentro del año inmediato posterior al de la asignación original, sin alterar los criterios de selección ni afectar a otros adjudicatarios. Cada período anual, además, continúa cerrando el 31 de diciembre.
Cómo funciona el régimen de autos electrificados sin arancel
El esquema fue creado mediante el Decreto 49/2025, con el objetivo de ampliar la oferta de vehículos con tecnologías de motorización alternativa y generar mayor competencia en el mercado automotor argentino.
El régimen establece un arancel extrazona del 0% para hasta 50.000 unidades por año, durante un plazo de cinco años, siempre que los modelos no superen un valor FOB de US$16.000. El beneficio alcanza a vehículos eléctricos, híbridos suaves e híbridos enchufables, y busca ejercer presión a la baja sobre los precios finales al consumidor.
Con los cambios introducidos en 2026, el Gobierno apunta a mejorar la eficiencia del sistema y asegurar que los cupos disponibles se traduzcan efectivamente en más autos electrificados circulando en el país.