Así será la megaplanta que convertirá el gas de Vaca Muerta en valor e industria para Río Negro
La construcción de una planta de fraccionamiento en tierra promete cambiar el mapa energético e industrial de Río Negro. Integrada al proyecto Argentina GNL, la obra permitirá transformar el gas de Vaca Muerta en productos de alto valor agregado, con impacto directo en el empleo, la industria y la economía provincial.
La iniciativa apunta a dejar atrás un modelo basado solo en la extracción y exportación de recursos, para avanzar hacia la industrialización en origen y la generación de nuevas cadenas productivas en Río Negro.
Una planta clave para industrializar el gas en origen
La instalación recibirá los líquidos y gases asociados que llegarán a través de un poliducto de 22 pulgadas, que correrá en paralelo al gasoducto desde Neuquén hasta la costa rionegrina. Ese ducto tendrá capacidad para transportar hasta 15.000 toneladas diarias, más del triple de la producción y el transporte actual del país.
La infraestructura no solo estará pensada para exportar, sino también para procesar el gas en territorio provincial, permitiendo que parte del valor agregado quede en la región.
La planta fraccionadora más grande del país
El proyecto prevé la planta de fraccionamiento más grande de la Argentina. Allí se separarán propano, butano y gasolinas naturales, insumos clave para la industria petroquímica y el sector energético, con alto valor comercial en los mercados internos y externos.
Este salto productivo consolida un cambio de paradigma: pasar de un esquema meramente extractivo a uno industrial, con mayor impacto económico y social a nivel local.
Un motor para el empleo y la economía por décadas
A diferencia de otras obras de infraestructura con plazos limitados, la planta operará durante toda la vida útil del proyecto, estimada en al menos 30 años. Esto garantiza empleo directo e indirecto sostenido, además de una amplia red de servicios asociados como logística, transporte, mantenimiento, seguros y nuevas inversiones industriales.
“Río Negro no puede ser solo un lugar de paso. Nos toca una etapa siguiente”, sostuvo el gobernador Alberto Weretilneck, al referirse al impacto estratégico de la iniciativa.
El impulso al futuro Polo Petroquímico rionegrino
La planta permitirá que una porción significativa del valor agregado del gas quede en la provincia y será uno de los pilares del futuro Polo Petroquímico de Río Negro, uno de los desafíos centrales planteados por el Gobierno provincial para los próximos años.
El objetivo es consolidar un entramado industrial que potencie la producción energética con desarrollo local y mayor diversificación económica.
Un cambio estructural para el Golfo San Matías
El proyecto forma parte de un esquema integral que incluye gasoducto dedicado, poliducto y buques de licuefacción. Sin embargo, la instalación en tierra es la que termina de sellar el salto productivo, al transformar al Golfo San Matías en un polo industrial y no solo en una vía de salida marítima.
Con infraestructura permanente y actividad sostenida durante décadas, Río Negro avanza hacia un nuevo perfil económico, basado en industria, empleo y valor agregado que se quedan en la provincia.