La inflación de marzo podría superar el 3% impulsada por educación, tarifas e indumentaria
La inflación de marzo en Argentina se encamina a ubicarse por encima del 3%, según estimaciones de consultoras privadas que detectaron una aceleración en distintos rubros clave de la economía.
De confirmarse, el índice superaría el 2,9% mensual registrado tanto en enero como en febrero, lo que marcaría una interrupción en la tendencia de desaceleración de precios que el Gobierno buscaba consolidar.
Qué rubros impulsan la suba
Los aumentos más fuertes del mes se concentran en:
- Educación (subas cercanas al 12%)
- Indumentaria (alrededor del 5%)
- Tarifas de servicios públicos
- Combustibles
El inicio del ciclo lectivo, sumado a ajustes estacionales y regulados, explican buena parte de la presión inflacionaria.
Alimentos con subas moderadas
En alimentos y bebidas, los relevamientos muestran una dinámica más contenida, aunque con subas puntuales:
- Lácteos: +1,4%
- Verduras: -0,5% (único rubro en baja)
Algunas consultoras registraron aumentos semanales menores, lo que sugiere una leve desaceleración en este segmento, aunque el acumulado mensual sigue en torno al 3%.
El impacto del contexto internacional
El aumento de los combustibles también suma presión, en parte por la suba del precio del petróleo en medio de tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Este factor externo complica el objetivo oficial de continuar reduciendo la inflación en el corto plazo.
Cambio en el discurso oficial
En este contexto, el presidente Javier Milei modificó su pronóstico sobre la evolución de los precios.
Durante una reciente visita internacional, el mandatario afirmó que la inflación será eliminada hacia el final de su mandato, alejándose de su previsión anterior que ubicaba ese objetivo en agosto de 2026.
El cambio refleja las dificultades para acelerar la baja inflacionaria en un escenario atravesado por ajustes de precios regulados y factores externos.
Un escenario aún incierto
Si bien la inflación mensual se mantiene por debajo de los niveles de 2024, la posibilidad de que vuelva a superar el 3% genera interrogantes sobre la velocidad del proceso de desinflación.
Las próximas semanas serán clave para confirmar si se trata de un repunte puntual o de un cambio de tendencia en la dinámica de precios.