Lo buscaban por dos entraderas y lo encontraron escondido debajo de un jacuzzi
Tras casi un mes y medio de investigaciones, la DDI San Martín, en colaboración con la Policía de Entre Ríos, detuvo a tres integrantes de una banda buscada por haber cometido dos entraderas durante febrero. Entre ellos se encontraba Luis Antonio Funes, de 33 años, quien fue hallado escondido debajo de un jacuzzi en un domicilio del partido bonaerense de San Martín.
Primer robo: golpe y millonario botín en San Martín
El primer hecho se produjo en la madrugada del 1 de febrero, cuando los tres delincuentes irrumpieron en la vivienda de una mujer de 62 años. Tras reducirla con un golpe en la cabeza y atarla, sustrajeron 5 millones de pesos, joyas de oro, una escopeta antigua y un vehículo Citroën C3 antes de darse a la fuga.
Segunda entradera: robo en Gualeguay, Entre Ríos
Casi un mes después, la banda actuó en la localidad de Gualeguay. En esa ocasión, el dueño de casa, un hombre de 39 años, no se encontraba en la propiedad. Funes, junto a Jennifer Daiana Yniguez (32) y César Albino Romero (61), se llevaron 3.500 dólares y varios electrodomésticos, consolidando el patrón delictivo de la organización.
Investigación y hallazgo en San Martín
Las fuerzas policiales identificaron el domicilio de los sospechosos mediante seguimientos encubiertos, análisis de cámaras de seguridad y tareas de observación. El Juzgado de Garantías N° 4 autorizó un allanamiento de urgencia en la vivienda ubicada sobre Intendente Alvear al 1900.
Al ingresar, los agentes detuvieron a Yniguez y Romero, pero Funes no fue hallado de inmediato. Tras inspeccionar el baño, descubrieron un polvillo en los bordes del jacuzzi. Al levantar la bañadera, encontraron al sospechoso escondido en un espacio de 1,5 m², equipado con agua, alimentos, un respirador y enchufes para cargar dispositivos.
Traslado y proceso judicial
Los tres detenidos fueron trasladados a Entre Ríos, donde enfrentarán juicio por robo agravado. La captura de Funes destacó por su ingenioso escondite, que le permitía permanecer oculto durante varias horas, dificultando su localización.