Vivir con USD 8 al día: la fuerte desigualdad de ingresos que divide a la Argentina
Un informe privado expone una fuerte brecha en los ingresos a nivel nacional: mientras en algunas regiones una persona sobrevive con menos de USD 9 diarios, en otras el poder adquisitivo más que triplica ese monto, evidenciando profundas desigualdades económicas y sociales.
De acuerdo al relevamiento de la consultora Focus Market, el ingreso individual promedio en Argentina se ubica en USD 671 mensuales. Sin embargo, ese dato general oculta realidades muy distintas según la provincia. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el ingreso diario alcanza los USD 25, mientras que en distritos del norte como La Rioja, Chaco o Formosa apenas ronda los USD 8.
La diferencia supera una relación de tres a uno entre los extremos del país, lo que impacta directamente en la calidad de vida. El acceso a alimentos, salud, educación y vivienda depende en gran medida del lugar donde se reside, generando condiciones desiguales para millones de personas.
El estudio también compara el ingreso argentino con países vecinos. Si bien el promedio nacional supera a Bolivia, Paraguay y Brasil, todavía se encuentra lejos de economías como Chile y Uruguay, que duplican los valores locales.
Qué se puede comprar con un día de trabajo
La disparidad también se refleja en el poder de compra. En provincias con menores ingresos, una jornada laboral apenas alcanza para medio kilo de carne o unas pocas empanadas. En cambio, en zonas con mayores ingresos, ese mismo día de trabajo permite acceder a casi el triple de productos.
Esta brecha no solo es territorial, sino también laboral. El informe señala que la diferencia entre trabajadores formales e informales puede superar el 60% en algunas provincias, agravando aún más la desigualdad estructural.
Un desafío estructural
Especialistas advierten que estas diferencias no son inevitables, sino el resultado de políticas económicas desiguales a lo largo del tiempo. En ese sentido, remarcan que reducir la informalidad, fomentar la inversión y promover un desarrollo más equilibrado entre regiones son claves para achicar la brecha.
Mientras tanto, los datos reflejan una realidad contundente: en la Argentina actual, el lugar donde se vive sigue determinando cuánto se gana y, en consecuencia, cómo se vive.