ARCA actualizó Ganancias: quiénes empiezan a pagar el impuesto desde mayo
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) actualizó los valores del Impuesto a las Ganancias para mayo de 2026 y modificó el piso salarial a partir del cual los trabajadores comienzan a tributar.
La medida se da en un contexto marcado por la inflación y las negociaciones paritarias, factores que vienen empujando los salarios nominales y ampliando la cantidad de contribuyentes alcanzados por el impuesto.
Nuevos pisos de Ganancias: cuánto hay que ganar para pagar
Con la actualización, los montos mínimos varían según la situación familiar y las deducciones aplicables. Estos son los nuevos salarios netos mensuales desde los que se empieza a tributar:
- Soltero sin hijos: desde $2.488.942
- Soltero con un hijo: desde $2.692.757
- Soltero con dos hijos: desde $2.896.573
- Casado con dos hijos: desde $3.300.726
El esquema contempla diferencias según cargas de familia y deducciones personales, por lo que el impacto no es igual para todos los trabajadores.
Cómo se calcula el Impuesto a las Ganancias
Una vez superado el piso correspondiente, el impuesto se aplica sobre el salario bruto. En el caso de un trabajador soltero sin hijos, el tributo comienza a regir desde ingresos brutos cercanos a los $2.998.725.
El sistema mantiene una estructura progresiva: las alícuotas arrancan en el 5% y pueden llegar hasta el 35%, dependiendo del nivel de ingresos.
Inflación y paritarias: por qué más trabajadores podrían quedar alcanzados
Especialistas advierten que, pese a la actualización de los mínimos, la dinámica inflacionaria podría volver a ampliar rápidamente la base de contribuyentes.
El problema aparece cuando las paritarias ajustan salarios antes de una nueva actualización del impuesto. En esos casos, trabajadores que no mejoraron realmente su poder adquisitivo pueden terminar pagando Ganancias únicamente por el efecto inflacionario.
Qué busca la actualización de ARCA
Desde ARCA explicaron que el nuevo cálculo incorpora las deducciones personales y los aportes correspondientes, con el objetivo de adecuar el esquema tributario al contexto económico actual.
Sin embargo, el debate sobre el alcance del impuesto sigue abierto, especialmente en sectores sindicales y gremiales que reclaman una actualización más frecuente de los pisos para evitar que la inflación empuje a más asalariados a tributar.