Hantavirus en el crucero: la OMS confirmó tres muertes, 10 casos y más de 440 personas bajo monitoreo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) difundió un nuevo informe sobre el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, donde se confirmaron tres muertes y diez casos asociados al virus Andes, el único hantavirus con transmisión persona a persona documentada.
Según el reporte oficial, ocho de los casos fueron confirmados por laboratorio y otros dos considerados probables. La tasa de letalidad registrada alcanza el 30%, mientras que más de 440 personas continúan bajo seguimiento médico internacional debido al posible contacto con pasajeros o tripulantes infectados.
El crucero, de bandera neerlandesa, había partido desde Ushuaia el 1 de abril con 114 pasajeros y 61 tripulantes. Durante el recorrido realizó escalas en la Antártida, Georgia del Sur, Tristan da Cunha, Santa Elena, Ascensión y Cabo Verde antes de arribar a las Islas Canarias el pasado 10 de mayo.
La OMS indicó que el brote se originó en dos pasajeros que previamente habían permanecido varios meses realizando observación de aves en Sudamérica. Los análisis genéticos permitieron confirmar un origen común de los contagios y sugieren que la transmisión se produjo a bordo, favorecida por la convivencia prolongada en espacios cerrados.
El organismo internacional explicó que, si bien el riesgo global sigue siendo bajo, las personas que estuvieron expuestas antes de la implementación de las medidas de control aún podrían desarrollar síntomas durante el período de incubación.
Entre los síntomas reportados se encuentran fiebre alta, dolores musculares, trastornos digestivos y cuadros respiratorios severos que en algunos pacientes evolucionaron hacia neumonía e insuficiencia respiratoria aguda.
El crucero arribó este lunes al puerto de Róterdam, donde se activó un operativo sanitario especial para realizar tareas de limpieza, desinfección y monitoreo epidemiológico que podrían extenderse durante varios días.
La OMS también advirtió que los cruceros representan entornos especialmente sensibles para la propagación de enfermedades infecciosas debido a los espacios reducidos, la convivencia constante y el contacto cercano entre pasajeros y tripulación.
Hasta el momento, no existen vacunas ni tratamientos antivirales específicos aprobados para el virus Andes, por lo que los pacientes reciben atención médica de soporte clínico intensivo.