El Gobierno repudió los incidentes en la marcha universitaria frente al Congreso: "Quieren imponer el caos"
El Gobierno nacional repudió con dureza los incidentes registrados durante la quinta Marcha Federal Universitaria en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Mediante un comunicado y fuertes expresiones de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el Ejecutivo advirtió que no se tolerarán agresiones contra el personal policial ni daños sobre el espacio público.
Los enfrentamientos se desataron en el marco de una masiva movilización de estudiantes, docentes, no docentes y organizaciones sindicales que exigían la plena aplicación de la ley de financiamiento universitario. Sin embargo, un sector minoritario protagonizó disturbios que derivaron en la intervención de la Policía Federal y de la Gendarmería Nacional.
El cruce institucional y la respuesta de las fuerzas de seguridad
A través de sus redes sociales, la ministra Alejandra Monteoliva cuestionó el accionar de los grupos violentos e indicó que los incidentes respondieron a una provocación deliberada contra el operativo de prevención montado en la zona céntrica.
- Mensaje oficial: “Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada”, sostuvo la funcionaria.
- Límite a la protesta: Monteoliva remarcó que el derecho constitucional a manifestarse "no es un permiso para ejercer la violencia" y garantizó que quienes destruyan bienes del Estado o agredan a los uniformados enfrentarán cargos penales.
- Despliegue operativo: Ante la agresión con proyectiles y la rotura de veredas para extraer adoquines, las fuerzas federales respondieron con el uso de gases lacrimógenos y un camión hidrante para restaurar el orden público.
El reclamo de fondo y el contexto parlamentario
La marcha concentró a la comunidad académica en reclamo de mayores recursos presupuestarios para el sistema universitario nacional. En paralelo, la jornada estuvo cruzada por la actividad legislativa, donde los bloques opositores no lograron reunir el quórum en la Cámara de Diputados para tratar la derogación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, en una sesión que quedó trunca por ausencias de legisladores aliados al oficialismo.