Deporte, familias y emoción: la comunidad del Pablo VI vivió una gran fiesta en las bardas neuquinas
La segunda edición de Pablo VI Corre se realizó este sábado 31 de octubre en el barrio Alta Barda de Neuquén capital, con una jornada que reunió a estudiantes, docentes, familias y corredores en torno al deporte y la participación comunitaria. La propuesta incluyó recorridos de 4 y 8 kilómetros y se convirtió en una verdadera fiesta para la comunidad educativa.
La actividad fue organizada íntegramente por docentes y estudiantes del Instituto Secundario Pablo VI, que volvieron a impulsar una iniciativa que busca trascender lo deportivo y generar un espacio de encuentro.

Bajo la consigna «Cuando la comunidad se une, los sueños se cumplen», la jornada tuvo como protagonistas a quienes participaron de las distintas modalidades, pero también a las personas que se acercaron para acompañar y alentar.
Dos recorridos y un mismo objetivo
La carrera contó con dos alternativas. La modalidad recreativa de 4 kilómetros estuvo pensada para caminar, correr y disfrutar en familia, mientras que el circuito competitivo de 8 kilómetros representó un desafío para los participantes que buscaron poner a prueba su preparación física.
Durante la jornada hubo caminatas, carreras, aplausos y momentos compartidos. La propuesta permitió que personas de distintas edades y niveles de entrenamiento formaran parte de una misma actividad.
Más allá de los resultados y los tiempos registrados, desde la organización destacaron que el objetivo principal fue generar un espacio para compartir y fortalecer los vínculos entre la escuela y la comunidad.
Mucho más que una carrera
La segunda edición de Pablo VI Corre dejó una jornada marcada por las sonrisas, los abrazos y el entusiasmo de quienes participaron. La iniciativa también puso en valor el trabajo de los estudiantes y docentes que estuvieron detrás de la organización.
La propuesta había sido declarada de interés cultural por la Honorable Legislatura de Neuquén y, en esta nueva edición, volvió a mostrar el alcance de una actividad impulsada desde el ámbito educativo.
«Pablo VI Corre es mucho más que una maratón: es una expresión de lo que somos capaces de construir cuando nos unimos, trabajamos juntos y ponemos el corazón en un sueño compartido», destacaron desde la comunidad educativa.
Con el agradecimiento a todas las personas que hicieron posible el encuentro, la carrera cerró una jornada en la que la meta más importante no estuvo en llegar primero, sino en participar y celebrar juntos.