A los 78 años, murió el filósofo, narrador y guionista José Pablo Feinmann
Autor de una vasta obra que incluye thrillers y novelas políticas, ensayos sobre filosofía y peronismo, guiones y obras de teatro, participó de varios debates en la arena pública.
Este viernes por la tarde, en la ciudad de Buenos Aires, murió a los 78 años el reconocido filósofo, narrador y guionista José Pablo Feinmann. Había nacido el 29 de marzo de 1943, en Buenos Aires, y en 2016 había sufrido un accidente cerebrovascular. Feinmann fue uno de los autores más leídos a partir de finales de la década de 1970, con novelas policiales que evidenciaban el contexto sociopolítico de la dictadura como Últimos días de la víctima y Ni el tiro del final, que fueron llevadas al cine por Adolfo Aristarian y Juan José Campanella, respectivamente. En 1982 publicó su primer best seller de ensayo, Filosofía y nación. Estudios sobre el pensamiento argentino, donde examina el modo en que (no sin tensiones) se dio forma al pensamiento político en el país. Ese volumen, que funciona como una introducción a su obra, aún sigue reeditándose. Estaba casado con la escenógrafa María Julia Bertotto y era padre de dos hijas, Verónica y Virginia.
Fue autor de novelas, ensayos políticos y obras de teatro; su programa de filosofía para Canal Encuentro fue un éxito y tuvo varias temporadasLA NACION
Después de El ejército de ceniza, de 1986, apareció en 1990 su primer thriller filosófico, La astucia de la razón. Para ese entonces comenzó a colaborar con el diario Página 12, donde escribía sobre tres de sus pasiones: la política, el cine y la música (amante del cine, Feinmann publicó Pasiones de celuloide. Ensayos y variedades sobre cine en 2000 y, en 2006, El cine por asalto; un año después, con la periodista Cristina Mucci condujo el programa televisivo homónimo; varios de sus artículos sobre música están reunidos en Gershwin y otros ensayos musicales). “Era un hombre que sabía de filosofía, que entendía a Hegel, y coincido con sus posturas en sus escritos sobre música -dice a LA NACION el filósofo Juan José Sebreli-. Pero en cuanto a su cosmovisión general, no puedo suscribir. Se asoció a lo peor del peronismo, que es el kirchnerismo”.
Su vasta obra narrativa incluye El cadáver imposible, Los crímenes de Van Gogh, El mandato, La crítica de las armas, La sombra de Heidegger, la exitosa novela Timote. Secuestro y muerte del general Aramburu, la serie integrada por Carter en New York y Carter en Vietnam, Días de infancia y Bongo. “Fue un lujo trabajar con él todos estos años -dijo a este diario Ignacio Iraola, director editorial del Grupo Planeta, que publica la obra de Feinmann-. Era un tipo brillante, que me trató de igual a igual”.
También escribió libros para niños y las obras de teatro Cuestiones con Ernesto Che Guevara y Sabor a Freud, y fue autor de los guiones cinematográficos de Últimos días de la víctima, Eva Perón, El amor y el espanto y Ay, Juancito (2004), llevada al cine por Héctor Olivera. Por su tarea como guionista obtuvo varios reconocimientos.
Si bien el intelectual abandonó el Partido Justicialista en 1985 y fue muy crítico del gobierno de Carlos Menem en la década de 1990, sus ensayos políticos sobre el peronismo constituyen un capítulo aparte de su obra. Escribió, entre otros, López Rega, la cara oscura de Perón, Ignotos y famosos. Política, posmodernidad y farándula en la nueva Argentina (sobre el modus vivendi en los años de “pizza con champán”); La sangre derramada. Ensayo sobre la violencia política; La historia desbocada, tomos I y II, el best seller La filosofía y el barro de la historia, Peronismo. Filosofía política de una persistencia argentina, tomos I y II, El peronismo y la primacía de la política y Crítica del neoliberalismo. En 2017, dio a conocer La condición argentina. “En los gobiernos del 55 al 73, uno puede decir que todo lo que se hizo fue ilegal -declaró-. Porque ninguno de esos gobiernos fue constitucional. Ninguno fue democrático. Ninguno fue elegido por el voto mayoritario de la población, porque el partido mayoritario de la Argentina estaba prohibido”. Con el título de Historia y pasión. La voluntad de pensarlo todo, se publicaron sus diálogos con Horacio González.