Emotivo gesto en el Vaticano
Una mujer se saltó el protocolo para despedir a Francisco: es sobrina de una monja desaparecida por la dictadura
En medio del estricto protocolo que rige la capilla ardiente del Papa emérito Francisco, una mujer protagonizó una escena conmovedora y cargada de simbolismo.
Saltó las barreras de seguridad en el Vaticano y se acercó al cuerpo del Pontífice para despedirse, sin que ningún guardia la interrumpiera.
La mujer fue identificada más tarde como sobrina de Léonie Duquet, una de las monjas francesas secuestradas y desaparecidas en 1977 por la última dictadura militar argentina, en un operativo encabezado por el represor Alfredo Astiz.
El gesto fue breve, pero potente. Muchos de los presentes observaron en silencio mientras ella se inclinaba ante el cuerpo del Papa, que en vida había tenido gestos concretos de reparación hacia las víctimas del terrorismo de Estado en Argentina.
Francisco había recordado a las monjas francesas durante su papado, y se había reunido en varias oportunidades con familiares de desaparecidos. La escena, que no fue interrumpida por la guardia suiza ni por agentes de seguridad italianos, pareció tener el peso de una despedida personal y colectiva a la vez.