"Chau Jorge": el tortugo liberado en Mar del Plata dejó de emitir señales y no se podrá seguir su viaje
El seguimiento satelital del tortugo Jorge, liberado en abril desde Mar del Plata, llegó a su fin. Tras casi cuatro meses de monitoreo y un recorrido de más de 3.500 kilómetros, el animal dejó de emitir señal en la bahía de Guanabara, en Río de Janeiro.
Jorge había vivido 40 años en una pecera del acuario de Mendoza. Tras el cierre del lugar, fue trasladado a la costa atlántica para su rehabilitación y readaptación al medio marino. La liberación se realizó el 11 de abril desde Playa Constitución, en una embarcación de Prefectura Naval.
Desde entonces, Jorge nadó de forma constante hacia el norte. En solo 18 días cruzó la frontera con Brasil y mantuvo un desplazamiento normal para su especie, según confirmó el equipo científico del Aquarium de Mar del Plata y del CONICET. El seguimiento satelital duró 109 días y permitió registrar sus movimientos en alta mar.
“Todo indica que Jorge realizó una migración típica para un macho de su especie”, explicó la doctora Mariela Dassis, bióloga responsable del monitoreo. La tortuga es de la especie Caretta caretta, considerada en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El último contacto satelital fue el 29 de julio a las 00:58. Aunque se perdió la señal, los expertos aseguran que no hay indicios de que Jorge haya muerto. “Está en un hábitat natural, con gran disponibilidad de alimento. Lo más probable es que la pérdida de conexión se deba a las condiciones de la bahía, como la baja profundidad, la carga de sedimentos o fallas en el telémetro”, explicó Dassis.
El transmisor no emitió señales de “hold out”, lo que indica que Jorge no está varado ni fuera del agua. “Eso nos da tranquilidad: sigue nadando en el medio marino”, aseguraron los investigadores.
Jorge es la tortuga que más tiempo pasó en cautiverio antes de ser reinsertada. Su monitoreo brindó datos inéditos sobre los movimientos de los machos de su especie, que no regresan a tierra como las hembras. El equipo científico prepara un informe con todos los hallazgos, tras tres años de trabajo y cooperación entre diversas instituciones.