Crisis en el organismo estadístico
Renunciaron dos directores del INDEC en áreas clave de inflación y pobreza
En medio de la discusión por el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) con ponderaciones actualizadas, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sufrió dos bajas sensibles en su cúpula.
Desde los primeros días de septiembre, dejarán sus cargos Georgina Giglio, a cargo de la Dirección de Índices de Precios de Consumo, y Guillermo Manzano, responsable de la Dirección de Estadísticas de Condiciones de Vida.
Las razones de la salida de Giglio
Según fuentes oficiales, la renuncia de Giglio obedece a cuestiones personales, aunque desde el sector gremial señalan el congelamiento salarial que afecta a los directores desde diciembre de 2023. Ese atraso impacta con fuerza en los cargos ejecutivos, donde hasta un 60% del salario está congelado desde la asunción de Javier Milei.
Giglio, economista y magíster en Desarrollo Local, regresará a la Dirección Provincial de Estadística de Buenos Aires, donde ya había trabajado antes de sumarse al INDEC en 2021, bajo la gestión de Marco Lavagna. Su lugar será ocupado por Josefina Rim, quien ya dirigió el área entre 2017 y 2020 y recientemente completó un doctorado en Corea sobre innovación en estadísticas de precios.
Manzano, entre roces internos y diferencias de gestión
La salida de Guillermo Manzano se explica por “diferencias de criterios y formas en la gestión de equipos”, según el comunicado oficial. Versiones internas señalan un fuerte cruce con Lavagna, tras una encuesta sobre condiciones financieras que no cumplió con las expectativas.
Manzano, sociólogo formado en la UBA, había llegado al INDEC durante la gestión de Jorge Todesca (2016) y se mantuvo en los gobiernos de Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei. Su área era clave, ya que de allí dependen las estadísticas de pobreza, trabajo e ingresos.
Contexto político y sindical
Las salidas se dan en un clima de tensiones dentro del organismo, donde trabajadores denuncian una “partidización libertaria” en la conducción y advierten sobre la falta de actualización de indicadores sensibles.
Entre noviembre de 2023 y junio de 2025, los salarios estatales cayeron un 14,3% real, y en el caso de los empleados del INDEC, la pérdida llega hasta un 27% en las categorías más bajas.
La crisis interna genera preocupación, ya que coincide con la necesidad de contar con estadísticas confiables en un momento de alta inflación y de redefinición de la línea de pobreza.