Un médico millonario de 82 años denunció que su hija lo internó “a la fuerza” para quedarse con su dinero
Un escándalo familiar con ribetes judiciales sacude a la ciudad santiagueña de Añatuya. Un médico de 82 años, dueño de una clínica y de múltiples propiedades en distintas provincias, denunció que una de sus hijas lo internó “a la fuerza” en un geriátrico de Rosario y se quedó con una fortuna en dólares que tenía guardada en cajas de seguridad.
El conflicto estalló a mediados de año, cuando el profesional —que planeaba casarse con su actual pareja, de 81 años— fue convencido por una de sus hijas de retirar sus ahorros por un supuesto “corralito inminente”. Días después, según su testimonio, fue trasladado a Rosario bajo el pretexto de una rehabilitación y permaneció allí internado durante más de dos meses, sin contacto con el exterior.
“Me escondían las llaves de mi oficina. Vos estás viejo, me decían. Así me convencieron de sacar mis ahorros. Un día desperté en Rosario, sin la bolsa llena de dólares”, declaró ante la Justicia.
El médico logró salir del geriátrico con la ayuda de su pareja y de una abogada, que gestionaron su alta y lo acompañaron de regreso a su casa en el barrio Rosso de Añatuya.
La jueza de Control y Garantías, Gladys Liliana Lami, ordenó la intervención del Ministerio Público Fiscal, y los fiscales Ezequiel Bustamante y Alejandra Sobrero investigan si existió una privación ilegítima de la libertad y un vaciamiento patrimonial.
Mientras la Justicia analiza quién autorizó la internación y qué ocurrió con las cajas de seguridad, el caso dejó al descubierto una dura pelea familiar atravesada por dinero, poder y una historia de amor tardía que desató la discordia.