2025-12-21

Verano bajo estrés: el 80% de perros y gatos sufre ansiedad por fiestas, viajes y fuegos artificiales

Durante el verano y las fiestas de fin de año, 8 de cada 10 mascotas sufren estrés y ansiedad por ruidos, viajes y cambios de rutina. Estudios científicos alertan sobre el impacto en perros y gatos y especialistas recomiendan el uso de feromonas sintéticas, junto a hábitos de cuidado, para reducir el miedo durante vacaciones, fuegos artificiales y ausencias prolongadas.

El verano, las vacaciones y los festejos de fin de año suelen ser sinónimo de descanso y celebración para las personas, pero para perros y gatos representan uno de los períodos de mayor estrés y ansiedad del año. Los ruidos intensos, los viajes, las visitas frecuentes y los cambios en la rutina familiar alteran profundamente el bienestar emocional de las mascotas.

En la Argentina, el vínculo con los animales de compañía es cada vez más fuerte. Según un estudio de KANTAR (2024), 8 de cada 10 argentinos conviven con al menos una mascota y el 75% las considera parte de la familia, incluso como un hijo. En la Ciudad de Buenos Aires, la cantidad de perros supera a la de niños menores de diez años. Sin embargo, esa cercanía no siempre se traduce en conciencia sobre el impacto real del estrés estacional.

Datos científicos que preocupan
Las investigaciones internacionales muestran cifras contundentes. Un estudio de la Universidad de Utrecht reveló que el 80% de los perros sufre algún grado de miedo o estrés durante los fuegos artificiales, y que el 33,9% presenta reacciones fóbicas que pueden extenderse más de 30 minutos después de que cesa el ruido.

Otros trabajos científicos indican que hasta el 85% de los perros puede desarrollar ansiedad por separación, con conductas autolesivas, depresión y niveles elevados de estrés hormonal. En períodos prolongados, como las semanas previas y posteriores a Año Nuevo, los animales entran en un estado de hipervigilancia: el 69% se vuelve más asustadizo y el 59% desarrolla sensibilidad a ruidos que no son pirotécnicos, afectando su calidad de vida general.

Qué son las feromonas y por qué ayudan
Las feromonas son sustancias químicas que los animales liberan naturalmente para comunicarse. Aunque son imperceptibles para los humanos, transmiten mensajes de seguridad y calma dentro de la misma especie. Los gatos, por ejemplo, utilizan feromonas faciales para marcar un lugar como seguro, mientras que las perras y gatas lactantes liberan feromonas de apaciguamiento para tranquilizar a sus crías.

Gracias a los avances científicos, hoy existen feromonas sintéticas que replican estas señales naturales y pueden utilizarse en el hogar. “El mercado ofrece productos con feromonas análogas a las maternas caninas y a las maternas y faciales felinas, que ayudan a generar una sensación de tranquilidad real en perros y gatos”, explica Lucía Marcerou, médica veterinaria y coordinadora de Trade Marketing de König, laboratorio veterinario referente de la línea Serenex.

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Por qué el verano es una etapa crítica
La época de fiestas y vacaciones combina múltiples factores que incrementan el estrés en las mascotas:

Fuegos artificiales y ruidos fuertes
Viajes y traslados
Visitas frecuentes en el hogar
Ausencia de los dueños
Cambios en la rutina diaria

En este contexto, las feromonas se posicionan como un aliado clave para crear un ambiente previsible y seguro, especialmente cuando se utilizan de forma anticipada y constante.

Recomendaciones prácticas para reducir el estrés
Desde el laboratorio König detallaron pautas específicas para el uso correcto de feromonas según cada situación:

Fuegos artificiales: colocar el difusor al menos 5 días antes del evento y reforzar con spray en la cama o espacio habitual 3 a 4 horas antes.
Mudanzas o vacaciones: enchufar el difusor desde el primer día en la nueva casa o alojamiento. Idealmente, activarlo mientras se acomodan los muebles, antes de que ingrese la mascota.
Viajes en auto: rociar el interior del vehículo y la cucha 15 minutos antes de salir. No aplicar directamente sobre el animal.
Ansiedad por separación: mantener el difusor en el ambiente donde la mascota pasa más tiempo sola.

Evidencia científica y señales de efecto
“La eficacia de las feromonas no es subjetiva”, subraya Marcerou. Estudios publicados en revistas como el Journal of the American Veterinary Medical Association demostraron una reducción significativa de los signos de estrés en perros y gatos. Estas sustancias actúan sobre el sistema límbico, el centro emocional del cerebro, generando calma sin sedación ni efectos secundarios conocidos.

En los gatos, puede observarse mayor frotado, lamido o acicalamiento. En los perros, una conducta más relajada, lamido facial y bostezos frecuentes. No obstante, la ausencia de señales visibles no implica que el producto no esté funcionando.

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Un enfoque integral para el bienestar animal
Los especialistas remarcan que las feromonas son una herramienta de apoyo, no un reemplazo del cuidado responsable. “Deben formar parte de un enfoque integral que incluya ejercicio, juego, enriquecimiento ambiental y, si es necesario, la consulta con un especialista en comportamiento animal”, advierten.

Utilizadas de manera correcta y anticipada, las feromonas pueden marcar una diferencia real en el bienestar de las mascotas durante el verano, las fiestas y las vacaciones, ayudándolas a atravesar una de las etapas más desafiantes del año con mayor calma y seguridad.

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