Día Mundial del Preservativo: 12 mitos y verdades clave ante el aumento de sífilis y VIH
Cada 13 de febrero se conmemora el Día Mundial del Preservativo, una iniciativa promovida por la AIDS Healthcare Foundation para fomentar el uso de una de las herramientas más eficaces en la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS) y embarazos no deseados.
La advertencia de los especialistas llega en un contexto preocupante: en 2025 los casos de sífilis en Argentina aumentaron 71% respecto del promedio de los cuatro años anteriores y superaron los 46.000 diagnósticos confirmados, según el Boletín Epidemiológico Nacional. Además, el 98% de las nuevas infecciones por VIH se produjeron por relaciones sexuales sin preservativo.
Aumento de ITS en Argentina: por qué preocupa la baja en el uso del preservativo
El preservativo es el único método que previene al mismo tiempo embarazo e infecciones de transmisión sexual. Sin embargo, su utilización viene en descenso.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que en 2020 se registraron 374 millones de nuevos casos de ITS en el mundo entre personas de 15 a 49 años. Muchas de esas infecciones —como sífilis, gonorrea, clamidia y tricomoniasis— podrían haberse evitado con el uso correcto del profiláctico.
Con una eficacia de hasta 98% cuando se utiliza adecuadamente, el preservativo fue clave para reducir el impacto del VIH desde la década del 90. Según estimaciones citadas por la OMS, su uso evitó aproximadamente 117 millones de nuevas infecciones a nivel global.
12 mitos y verdades sobre el preservativo, según especialistas
La desinformación es uno de los principales factores detrás de la caída en su uso. Estas son algunas de las creencias más frecuentes:
1. “Usar dos preservativos protege más”
Falso. La fricción entre ambos puede provocar roturas y aumentar el riesgo.
2. “Disminuye la sensibilidad”
Existen modelos ultrafinos, texturados y con lubricación especial. Muchas veces la percepción responde a factores psicológicos o falta de costumbre.
3. “Si uso pastillas o DIU no lo necesito”
Incorrecto. Otros métodos anticonceptivos previenen embarazo, pero no ITS. El preservativo es el único que cumple ambas funciones.
4. “Se pueden usar aceites o vaselina como lubricante”
No. Solo deben utilizarse lubricantes a base de agua o silicona. Los aceites dañan el látex.
5. “Si no hay eyaculación, no hay riesgo”
Falso. El líquido preseminal puede contener espermatozoides y también existe riesgo de ITS desde el inicio del contacto sexual.
6. “Es caro y difícil de conseguir”
Existen preservativos gratuitos en hospitales y centros de salud públicos. También pueden ser reintegrados por obras sociales y prepagas con orden médica, según la Ley 25.673.
7. “En parejas estables no hace falta”
La confianza no reemplaza al cuidado. El testeo periódico y los acuerdos claros dentro de la pareja son fundamentales.
8. “Corta la circulación”
Están diseñados para ajustarse sin dañar. Existen distintos talles; si resulta incómodo, probablemente no sea el adecuado.
9. “No es necesario en sexo oral”
El VIH, HPV, sífilis, gonorrea y clamidia pueden transmitirse por sexo oral.
10. “Se puede reutilizar”
No. Es descartable y debe cambiarse ante cada práctica sexual y después de cada eyaculación.
11. “Se puede guardar en la billetera”
No es recomendable. Debe conservarse en un lugar fresco y seco.
12. “Si soy alérgico al látex no puedo usarlo”
Existen alternativas de poliuretano o polisopreno aptas para personas con alergia.
Cómo usar correctamente el preservativo: guía paso a paso
El uso adecuado es clave para alcanzar su máxima eficacia:
- Verificar fecha de vencimiento y estado del envoltorio.
- Abrir con cuidado, sin objetos cortantes.
- Colocar con el pene erecto, presionando la punta para eliminar aire.
- Desenrollar hasta la base.
- Utilizar lubricantes a base de agua o silicona.
- Retirar inmediatamente después de la eyaculación, sosteniendo la base.
- Desechar en un cesto de basura, nunca en el inodoro.
Educación sexual y prevención: el rol clave del sistema de salud
Especialistas coinciden en que la falta de educación sexual integral y el acceso irregular a campañas de prevención influyen en la circulación de mitos. También advierten que la reducción de programas específicos puede impactar en la distribución gratuita.
En un escenario de récord histórico de sífilis y con el VIH aún presente, los profesionales insisten en un mensaje claro: el preservativo sigue siendo la herramienta más efectiva, accesible y económica para cuidar la salud sexual.