El Congreso de Perú destituyó al presidente interino José Jerí por tráfico de influencias
El Congreso peruano resolvió este martes remover de su cargo al presidente interino José Jerí, quien había asumido el 10 de octubre pasado tras la salida de Dina Boluarte. La destitución se produjo por una moción vinculada a presuntos delitos de tráfico de influencias, en un contexto político marcado por la inestabilidad institucional y a solo dos meses de las elecciones generales previstas para el 12 de abril.
Con la salida de Jerí, Perú quedará al menos 24 horas sin un presidente formal. El Congreso volverá a sesionar este miércoles para elegir a un nuevo titular del Parlamento, quien asumirá automáticamente como jefe de Estado hasta la realización de los comicios. El mandatario electo asumirá el próximo 28 de julio.
El actual presidente del Congreso, Fernando Respigliosi, adelantó que no ocupará el Poder Ejecutivo. En ese marco, la principal candidata para suceder a Jerí es la dirigente derechista Maricarmen Alva, expresidenta del Congreso en 2021 y figura clave de la oposición al exmandatario Pedro Castillo.
El debate parlamentario se desarrolló en un clima de fuerte tensión. La legisladora Ana Zegarra, del oficialista Somos Perú, intentó frenar la destitución proponiendo una vacancia presidencial —mecanismo que exige mayor cantidad de votos—, pero la iniciativa no prosperó. Finalmente, la moción de destitución avanzó con el respaldo de la mayoría.
Jerí deja el cargo con una fuerte caída en su imagen pública. Según una encuesta de Datum Internacional, el 68% de los peruanos considera que es sospechoso de haber cometido actos de corrupción, cuando al inicio de su mandato su aprobación alcanzaba el 58%. Durante la sesión, el legislador Hamlet Echeverría fue contundente al sostener que “no se discutían errores políticos, sino presuntos delitos”, en referencia a supuestas reuniones secretas y manejos irregulares.