Clínicas de la Patagonia suspenden la atención de guardia para afiliados de PAMI
Neuquén.- Las clínicas y sanatorios de la Patagonia anunciaron la suspensión de la atención de consultas de guardia para afiliados de PAMI a partir de este martes, aunque aclararon que continuarán brindando asistencia en situaciones de emergencia por razones de responsabilidad médica.
La medida fue comunicada por las instituciones prestadoras de salud de la región luego de varios meses de negociaciones sin resultados con las autoridades nacionales de la obra social. Según explicaron, los valores que perciben por las prestaciones sufrieron una pérdida real cercana al 75% frente al proceso inflacionario acumulado durante los últimos dos años y medio.
Desde el sector señalaron que, pese a haber mantenido los servicios con normalidad como muestra de buena voluntad y con el objetivo de evitar perjuicios a los afiliados, la falta de respuestas satisfactorias terminó por tornar insostenible la situación económica de las instituciones.
Los prestadores indicaron que durante el conflicto presentaron distintas propuestas para iniciar un proceso gradual de recomposición de aranceles y mecanismos de actualización que permitieran frenar el deterioro de los ingresos. Sin embargo, afirmaron que la última oferta recibida por parte de las autoridades de PAMI contemplaba una actualización potencial inferior al 4%, porcentaje que consideraron insuficiente para resolver la crisis.
Además del reclamo por los valores de las prestaciones, las clínicas advirtieron sobre dificultades operativas derivadas de los cupos establecidos para determinadas prácticas ambulatorias y la falta de provisión de insumos indispensables para intervenciones complejas, especialmente en áreas como urología y neurocirugía.
Las entidades sostienen que los costos de esos materiales no pueden ser absorbidos con los aranceles vigentes, lo que compromete la continuidad de algunos servicios especializados.
Ante este escenario, los prestadores convocaron a los ministros de Salud de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz para analizar el impacto que podría generar la medida sobre los hospitales públicos de la región, que podrían recibir una mayor demanda de pacientes afiliados a PAMI.
Las clínicas destacaron que el sistema privado de salud atiende aproximadamente al 65% de la población patagónica y genera más de 10.000 puestos de trabajo directos, por lo que advirtieron que la situación afecta tanto a los afiliados como a la sustentabilidad de las instituciones sanitarias.
La decisión cuenta con el respaldo de numerosos centros de salud de las cuatro provincias patagónicas, que reiteraron su pedido de una actualización arancelaria que permita garantizar la continuidad de las prestaciones y preservar la calidad de la atención médica.