Nuevo mapa sísmico: qué zonas de Argentina están más expuestas a terremotos
Los terremotos de gran magnitud registrados recientemente en distintos puntos de Sudamérica volvieron a poner el foco sobre la actividad sísmica de la región. En Argentina, el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) cuenta con un nuevo mapa de peligrosidad sísmica que permite analizar con mayor detalle cómo se distribuye esta amenaza en el territorio nacional.
La actualización fue finalizada en noviembre de 2022, después de casi siete años de trabajo. Para su elaboración se incorporaron los registros sismológicos disponibles de las últimas décadas, información sobre las características geológicas del territorio, magnitudes máximas, tasas de sismicidad, tipos de fallas y profundidad de los eventos.
El nuevo mapa contiene una estimación estadística de las aceleraciones o intensidades máximas del movimiento del suelo que podrían producirse en distintos puntos del país durante determinados períodos y con una probabilidad de excedencia establecida.
Una de sus principales diferencias respecto del mapa utilizado actualmente para la normativa de construcción es que no divide al país en cinco zonas sísmicas. En cambio, presenta una distribución gradual de la peligrosidad, de modo que incluso dos localidades cercanas pueden presentar valores diferentes.
Cuyo concentra los mayores niveles
La actividad sísmica argentina presenta sus mayores niveles históricos en el oeste del país, particularmente en sectores de San Juan y Mendoza.
El INPRES registra entre los terremotos destructivos más importantes de la historia argentina los ocurridos en Mendoza en 1861 y en San Juan en 1944 y 1977. El organismo relaciona la actividad sísmica de esta región con la dinámica tectónica de los Andes.
Sin embargo, el nuevo mapa permite observar la peligrosidad con mayor detalle que una división rígida por zonas. Su objetivo es identificar las regiones donde la amenaza sísmica puede ser mayor y aportar información para mejorar el monitoreo y los estudios específicos.
Qué muestra sobre la Patagonia
La actividad sísmica también alcanza a la Patagonia, aunque con características diferentes según cada sector.
En el oeste de Neuquén, Río Negro y Chubut, la cercanía con la cordillera de los Andes determina un escenario tectónico diferente al de las regiones orientales de esas provincias.
Los registros del propio INPRES muestran que Neuquén registra actividad sísmica de manera periódica. Durante 2026, por ejemplo, el organismo registró distintos movimientos con epicentro en la provincia, entre ellos eventos localizados al este de Chos Malal y otros en el área próxima a Neuquén capital.
El nuevo mapa no pretende señalar una nueva realidad sísmica para la Argentina. Por el contrario, el INPRES aclara que la actualización permite caracterizar mejor una amenaza que ya existía, a partir de una mayor cantidad de información y herramientas de análisis.
Santa Cruz, entre las provincias que requieren mayor monitoreo
Uno de los aspectos que el INPRES destaca a partir del nuevo mapa es la necesidad de incrementar el monitoreo sísmico en determinadas provincias, entre ellas Santa Cruz y Tierra del Fuego.
La inclusión de estas provincias no significa que el nuevo mapa las coloque automáticamente entre las regiones de mayor peligrosidad del país. El organismo señala que el objetivo es identificar áreas donde resulta necesario mejorar la información disponible y fortalecer las redes de monitoreo.
La nueva herramienta también puede utilizarse para realizar estudios específicos en instalaciones consideradas estratégicas, como represas hidroeléctricas, centrales nucleares, diques de cola y sectores donde puedan producirse deslizamientos de laderas.
Todavía no reemplaza al mapa utilizado para construir
Hay una aclaración importante: aunque el nuevo mapa fue terminado en 2022, todavía no está incorporado al Reglamento Argentino para Construcciones Sismorresistentes.
Por ese motivo, para la aplicación de las normas constructivas continúa vigente el mapa de zonificación sísmica incluido en el Reglamento INPRES-CIRSOC 103, que divide el territorio en cinco zonas, desde peligrosidad muy reducida hasta muy elevada.
El INPRES trabaja para que la nueva información pueda incorporarse en futuras actualizaciones de los reglamentos de construcción, después de las correspondientes etapas de análisis, discusión y adaptación.