2026-08-24

Neuquén y Río Negro preparan la conectividad para el crecimiento de Vaca Muerta

Neuquén y Río Negro acordaron con el CFI un estudio para planificar rutas, trenes y logística ante el crecimiento de Vaca Muerta y el Alto Valle.

 

Neuquén y Río Negro comenzaron a diseñar, junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI), un plan para definir cómo deberá ser la conectividad de la región durante las próximas décadas. El acuerdo fue firmado este lunes 24 de agosto por los gobernadores Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck y el secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, con el foco puesto en las rutas, el ferrocarril, la logística y el crecimiento de Vaca Muerta.

La iniciativa apunta a abordar de manera conjunta un problema que atraviesa a ambas provincias: una infraestructura que quedó chica frente al aumento del movimiento de cargas, trabajadores y servicios generado por la expansión energética y el crecimiento urbano del Alto Valle y la Confluencia.

El estudio tendrá como objetivo medir los flujos actuales y proyectar cómo evolucionarán en los próximos años. Con esa información se buscará determinar cuáles son los principales puntos críticos y qué obras deberían ocupar un lugar prioritario en la agenda de inversiones.

El acuerdo se da además en un momento en el que Río Negro avanza en la recuperación del control sobre infraestructura estratégica, entre ellas las rutas nacionales 22 y 151 y el Tren del Valle. La intención es que esas obras no sean analizadas de manera aislada, sino como parte de un esquema regional de movilidad y transporte.

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El desafío de conectar Vaca Muerta con el Alto Valle

La expansión de Vaca Muerta modificó de manera profunda la circulación en la región. El movimiento de equipos, insumos, hidrocarburos y trabajadores convive con el tránsito cotidiano entre ciudades y con una actividad frutícola que necesita rutas y corredores logísticos eficientes para trasladar su producción.

Por eso, uno de los principales desafíos del estudio será encontrar un esquema que permita acompañar el crecimiento energético sin afectar la movilidad cotidiana ni la competitividad de las actividades tradicionales del Alto Valle.

La planificación abarcará infraestructura vial y ferroviaria, corredores y plataformas logísticas, transporte de cargas, movilidad urbana e interurbana y circulación de trabajadores. También podrá contemplar las necesidades vinculadas con el abastecimiento de la actividad hidrocarburífera y la logística de la producción frutícola e industrial.

La mirada será más amplia que la de una obra puntual. El análisis podrá incorporar futuras conexiones y trazas, ampliaciones de infraestructura, sistemas inteligentes de transporte y alternativas para financiar los proyectos que surjan como prioritarios.

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Una planificación conjunta entre las dos provincias

El CFI aportará asistencia financiera para contratar el estudio y tendrá participación en su supervisión. Neuquén y Río Negro, en tanto, pondrán a disposición sus equipos técnicos e institucionales para aportar información y definir las necesidades de cada territorio.

También se prevé sumar a municipios, empresas, cámaras empresarias, universidades y otros sectores vinculados con el desarrollo productivo y urbano de la región.

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La intención es construir una fotografía precisa de cómo se mueve actualmente el Alto Valle y la Confluencia y, a partir de allí, proyectar las necesidades que surgirán con el crecimiento de Vaca Muerta y del resto de las actividades económicas.

El desafío, en definitiva, es pasar de resolver problemas de infraestructura acumulados durante años a planificar una red de conectividad acorde con una región que cambió de escala. Para Neuquén y Río Negro, la discusión ya no pasa solamente por reparar rutas o recuperar servicios ferroviarios, sino por definir cómo deberán conectarse sus ciudades y sectores productivos durante las próximas décadas.

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