Un ufólogo mexicano presentó cuerpos momificados de extraterrestres
El periodista mexicano Jaime Maussan, especialista en la pseudociencia autodenominada ufología, presentó ante la Cámara de Diputados de su país las momias de dos “seres no humanos” presuntamente descubiertos en Perú.
En una audiencia pública de la legislatura de México, Maussan presentó restos e imágenes, incluyendo una radiografía y evidencias resultantes de una autopsia, que no solo impactaron a los presentes en ese encuentro, sino que también obtuvieron gran repercusión mediática a nivel internacional.
“Tres dedos en mano, tres dedos en pie”, comenta el experto encargado de hacer la radiografía, según un video presentado en la ocasión, en el que puede verse los restos del presunto alienígena apoyados sobre una camilla donde se le realiza los estudios.
Maussan, reconocido en su país como presentador del programa Tercer Milenio, que desde hace años presenta “pruebas” sobre la existencia de vida extraterrestre inteligente que visita la Tierra, mostró esos “documentos” con el objetivo de apoyar la regulación de los Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI), antes conocidos como Objetos Voladores No Identificados (OVNIS), en la Cámara de Diputados.
La UNAM desmintió el ufólogo que presentó las momias alienígenas
“De acuerdo a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que realizó los análisis de carbono 14, estos seres tienen alrededor de mil años de antigüedad; es decir, no se trata de seres que fueron recuperados en naves, sino que son seres que estaban sepultados en minas de diatomea”, expuso Maussan en la audiencia pública para corroborar sus dichos sobre el origen extraterrestres de los seres momificados.
Pero horas después de que se realizara la reunión formal, el Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) rechazó que a partir de sus estudios se pueda aseverar que los cuerpos disecados, mostrados por Maussan, pertenezcan a extraterrestres, como afirmó el periodista.
Si bien verificó que, mediante análisis de carbono 14, los cuerpos se mantuvieron sepultados por un milenio dentro de una diatomea, alga que no permite el crecimiento de bacterias ni de hongos, aclaró la datación realizada “únicamente están destinados a determinar la antigüedad de la muestra que trae cada usuario y en ningún caso hacemos conclusiones sobre el origen de dichas muestras”.