viernes 17 de mayo de 2024

Concientización

4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer: Un llamado a la acción por un futuro sin esta enfermedad

Este 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha crucial para concientizar a la población sobre la importancia de la prevención, detección temprana y tratamiento de esta enfermedad.
sábado 03 de febrero de 2024

En la Argentina el cáncer tiene un nivel de incidencia medio-alto, si se lo compara con las estadísticas del resto del mundo. Las últimas cifras oficiales, publicadas por el Ministerio de Salud, indican que cada año se detectan 130 mil nuevos tumores –sin contar el cáncer de piel no melamona- y se registran alrededor de 60 mil fallecimientos.

Es la segunda causa de muerte en nuestro país detrás de los eventos cardiovasculares. Sin perder de vista lo preocupante de estas cifras, los avances científicos hoy permiten tener un mejor abordaje de estas enfermedades, con un impacto directo en la sobrevida y la calidad de vida de los pacientes.

“El diagnóstico y el tratamiento del cáncer han tenido un avance exponencial en los últimos 10 años. Estamos hablando de un conocimiento minucioso desde su génesis, métodos diagnósticos que acompañan el desarrollo tecnológico, múltiples terapias que accionan en sitios específicos en las células tumorales y fármacos que facilitan al sistema inmunológico erradicar el cáncer. La combinación de este tipo de abordaje terapéutico ha permitido incrementar notablemente la supervivencia de pacientes con tumores avanzados. La investigación en este escenario es continua y revela día a día nuevos blancos terapéuticos”, plantea el doctor Matías Chacón (MN 86697), jefe de Oncología Clínica del Instituto Alexander Fleming (IAF).

En ese sentido, el experto destaca que la inmunoterapia, los anticuerpos conjugados con drogas, los radiofarmacos y las terapias dirigidas han sido claves en el tratamiento del cáncer en la última década, moldeando un futuro mejor para miles de pacientes. Como contrapartida, y por la vasta extensión del nuestro territorio nacional, advierte que es necesario contar con más y mejores datos regionales y locales para poder destinar los recursos apropiados a cada sector de la población.

“Es fundamental comprender que la situación económica golpea a la salud en todas sus aristas. Si bien la tecnología y la farmacología están presentes en Argentina para tratar pacientes con cáncer, es mandatorio desarrollar políticas de prevención y educación en todos los niveles de complejidad para disminuir la incidencia y mortalidad por cáncer en nuestro país. El tabaco, el sedentarismo, el exceso de peso, determinados virus (HPV, HIV entre otros), el alcohol, la exposición a radiación ultra-violeta constituyen los principales hacedores de cáncer. Son factores modificables a través de estrategias sociales y culturales. La educación primaria para evitarlo está en la palma de nuestras manos y no debemos desaprovecharla ya que una sociedad sana no es la que se cura más, sino la que se enferma menos”, plantea el doctor Chacón.

 

El cáncer de mama, el tumor más frecuente

No todas las enfermedades oncológicas tienen el mismo alcance ni afectan a todos por igual. De hecho, casi el 40% de los casos está asociado a los sólo tres tipos, que son los más frecuentes. El cáncer de mama es desde hace tiempo el de mayor impacto en la población con más de 22 mil nuevas detecciones anuales, casi en su totalidad en mujeres. “Siempre se encontró entre los primeros en todas las estadísticas. No tiene una causa única, por su origen multifactorial. Esto nos demuestra que se debe trabajar mucho más en reconocer y corregir los factores que se asocian con esta patología”, plantea el doctor Francisco Terrier (MP 111140), vicepresidente de la Sociedad Argentina de Mastología (SAM).

La prevención se aborda en dos etapas. “En la primaria, el esfuerzo debe orientarse a la mejora de los hábitos personales. Se resume en mantener un peso adecuado, llevar una dieta sana y equilibrada, no fumar y consumir alcohol en forma moderada. La secundaria se centra en los estudios de control periódicos, a fin de lograr el diagnóstico precoz. La recomendación central es el inicio de la mamografía a partir de los 40 años y mantenerla con una periodicidad anual”, destaca el mastólogo, que trabaja en la Clinica Breast y en el Hospital Italiano de La Plata.

La estrategia de diagnóstico sigue teniendo como principal objetivo la detección precoz a través de estudios de imágenes en etapas iniciales o infraclínicas. En otras palabras: antes de que se palpe el tumor. El doctor Daniel Mysler (MN 72638), jefe del Departamento de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Alexander Fleming (IAF), agrega que en las guías 2024 de la National Comprehensive Cancer Network, “se destacan actualizaciones recientes que incluyen, entre otras, un mayor énfasis en la mamografía digital con tomosíntesis, la categorización de la densidad del tejido mamario para recomendar exámenes adicionales como ecografía y recomendaciones de imágenes complementarias actualizadas como la resonancia magnética con contraste en casos seleccionados”.

Una vez detectado un tumor mamario, las perspectivas terapéuticas mejoraron notablemente gracias al mayor conocimiento científico de este tipo de enfermedades y al desarrollo de terapias personalizadas. “Hoy sabemos que el cáncer de mama no es una única enfermedad sino diferentes entidades con diferentes comportamientos y tratamientos. El avance en el conocimiento de la biología molecular de estos tumores nos permite realizar tratamientos mucho más racionales y efectivos”, señala el doctor Jorge Nadal (MN 63490), jefe del Servicio de Oncología Mamaria del IAF.

El oncólogo destaca que los avances en el uso de agentes terapéuticos tienen un impacto positivo en supervivencia global y en calidad de vida de tumores avanzados. También mostraron resultados promisorios en etapas más precoces, cuando el tumor pudo ser extirpado pero existe un riesgo de recurrencia. Y remarca también que el uso de plataformas genómicas hoy brinda información pronóstica y predictiva para el uso de fármacos postoperatorios que permiten reducir considerablemente el número de indicaciones de quimioterapia.

“Por citar algunos de los tratamientos sistémicos médicos no quirúrgicos, es importante destacar el rol de la inmunoterapia en tumores que no expresan receptores hormonales o Her2 (triples negativos). El Atezolizumab y el Pembrolizumab en combinación con quimioterapia han obtenido mejoras sustanciales en cáncer avanzado que expresa un marcador de inmuno sensibilidad como es el PDL-1. También el Pembrolizumab asociado a quimioterapia preoperatoria se ha convertido en un nuevo tratamiento estándar para la mayoría de los tumores triple negativos operables”, ejemplifica. Y remarca que en los tumores hormonodependientes, la aparición de una familia de fármacos inhibidores de kinasas ciclino dependientes (palbociclib, ribociclib y abemaciclib) asociados a agentes hormonales generó una revolución en el abordaje de los tumores metastásicos y un cambio en el paradigma del tratamiento, tanto por la prolongación de la supervivencia como en la calidad de vida.

“Los desafíos son múltiples y complejos. Si bien hay muchos avances e investigaciones, el principal desafío sigue siendo la educación de la población. Los esfuerzos deben continuar desde todos los sectores para que la información y los mejores tratamientos estén disponibles y sean accesibles en tiempo y forma para toda la población”, concluye el doctor Terrier, en el marco del Día Mundial del Cáncer, que se conmemora este 4 de febrero.

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