Murieron juntas las gemelas Kessler a los 89 años tras recurrir al suicidio asistido en Alemania
Las gemelas Alice y Ellen Kessler, figuras emblemáticas del espectáculo europeo y referentes de la televisión italiana, fallecieron juntas a los 89 años mediante suicidio asistido en la localidad alemana de Gruenwald, cerca de Múnich. La decisión fue tomada de manera consciente y planificada con meses de anticipación, de acuerdo con la legislación vigente en Alemania.
La información fue confirmada por el medio italiano Corriere della Sera y por la Asociación Alemana por una Muerte Digna (DGHS), que precisó que ambas artistas cumplían con todos los requisitos legales: eran adultas, actuaron de forma autónoma y asumieron plenamente la responsabilidad de su elección. En la fecha acordada, un médico y un abogado las acompañaron en su domicilio durante el procedimiento.
Alice y Ellen Kessler habían manifestado públicamente su deseo de morir juntas en su 88° cumpleaños. “Nuestro deseo es morir juntas, el mismo día. La idea de que una de nosotras muera primero es muy difícil de soportar”, expresaron entonces. Un año después, ese anhelo se concretó.
Según trascendió, la decisión estuvo motivada por la voluntad de evitar el deterioro físico, la pérdida de autonomía y, sobre todo, la imposibilidad emocional de concebir una vida separadas tras casi nueve décadas compartidas. También dejaron establecido que sus cenizas fueran depositadas en una misma urna, junto a las de su madre y su perro.
El suicidio asistido es legal en Alemania desde 2020, cuando el Tribunal Constitucional Federal reconoció el derecho de toda persona a una muerte autodeterminada y a recibir ayuda de terceros, siempre que no exista presión externa.
Nacidas el 20 de agosto de 1936 en Nerchau, en la entonces Alemania Oriental, las gemelas Kessler se formaron en ballet clásico y escaparon en 1952 hacia Alemania Occidental para iniciar su carrera artística. Alcanzaron fama internacional en las décadas de 1950 y 1960, especialmente en Italia, donde revolucionaron la televisión con un estilo moderno, sofisticado y audaz para la época.
Su debut en el programa Giardino d’inverno en 1961 marcó un antes y un después en el entretenimiento televisivo. Trabajaron con figuras legendarias como Mina, Raffaella Carrà, Johnny Dorelli y Pippo Baudo, y se consolidaron como íconos culturales con canciones y espectáculos de gran popularidad.
Se retiraron juntas del mundo artístico en los años setenta y llevaron una vida discreta, fieles a la unidad que las caracterizó desde siempre. Su muerte compartida cierra una historia de vidas paralelas, marcada por el éxito, la independencia y una decisión final tomada en común.