Otra madre fue acusada de quedarse con la plata de la fiesta de egresados
Un nuevo escándalo sacude a una comunidad educativa y vuelve a poner en debate el manejo de dinero para las fiestas de egresados. Esta vez, el hecho ocurrió en Córdoba, donde padres y madres del colegio armenio General Manuel Belgrano denunciaron que una mujer del curso se quedó con el dinero destinado al festejo de fin de año.
Según relataron las familias, la suma desaparecida asciende a unos $11 millones, que habían sido reunidos durante más de un año mediante cuotas mensuales. La mujer señalada era la encargada de administrar los fondos y, a pocos días del evento, dejó de dar respuestas.
El episodio se conoció la semana pasada, pero tomó mayor repercusión en las últimas horas, cuando los padres decidieron avanzar con una denuncia penal por presunta estafa.
La recaudación y las primeras sospechas
De acuerdo con la reconstrucción del caso, la recaudación comenzó en abril de 2024. Las familias aportaban dinero en efectivo y por transferencias para cubrir el salón, el catering, la música y otros servicios. Si bien tres adultos firmaron el contrato con el lugar elegido, una sola madre quedó a cargo de la administración del dinero.
El conflicto estalló durante una reunión previa a la fiesta, cuando la mujer aseguró que había sido víctima de un robo y que le habían sustraído una mochila con el dinero. Sin embargo, no realizó ninguna denuncia policial ni presentó pruebas, lo que despertó sospechas entre los padres.
“Nos dijo que la habían asaltado, pero nunca hizo la denuncia y en la zona hay cámaras. Ahí empezamos a darnos cuenta de que algo no cerraba”, contó Karina, madre de uno de los alumnos, en diálogo con Canal 10.
La fiesta, al borde de la suspensión
La alarma se encendió definitivamente cuando los padres se comunicaron con el salón para verificar los pagos. Allí descubrieron que, de los 166 cubiertos contratados, solo 28 estaban abonados y que desde agosto no se había realizado ningún pago.
“La fiesta estuvo a punto de suspenderse. Teníamos apenas dos días para juntar toda la plata”, relató otra de las madres.
Un operativo solidario para salvar el festejo
Frente a la urgencia, se organizó un verdadero operativo solidario. Padres, familiares, integrantes de la colectividad armenia y personas ajenas al colegio colaboraron con rifas, ventas de comida y colectas para cubrir el faltante. Los dueños del salón también ofrecieron facilidades de pago.
Gracias a ese esfuerzo conjunto, la fiesta de egresados finalmente pudo realizarse. Incluso la hija de la mujer denunciada asistió al evento, una decisión consensuada por el grupo de padres. “Ella no tiene la culpa”, coincidieron.
La causa judicial y un antecedente reciente
Más allá de que el festejo pudo concretarse, el conflicto continúa en el ámbito judicial. Las familias exigen que se investigue lo ocurrido y que se restituya el dinero. “Queremos una reparación y que esta persona asuma su responsabilidad”, señalaron.
El caso de Córdoba no es aislado. En los últimos días, una situación similar ocurrió en Eldorado, Misiones, donde otra madre fue denunciada por quedarse con más de $17 millones destinados a una fiesta de egresados. En ese episodio, la mujer reconoció haber gastado el dinero en el casino y mencionó problemas de ludopatía.
La repetición de estos hechos expone una problemática cada vez más frecuente: el manejo informal de grandes sumas de dinero, la confianza quebrada entre familias y el fuerte impacto emocional que generan estos conflictos en uno de los momentos más esperados del cierre de la secundaria.