Murió Daniel Piazzolla, hijo de Astor y referente clave en la preservación de su legado
Murió Daniel Hugo Piazzolla, hijo del legendario compositor Astor Piazzolla y padre del reconocido baterista Daniel “Pipi” Piazzolla. Tenía 70 años y atravesaba desde hacía tiempo problemas de salud derivados de una EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). La noticia se conoció este viernes 26 de diciembre y generó un profundo pesar en el ambiente cultural y musical.
De perfil bajo y lejos del protagonismo mediático, Daniel Piazzolla fue músico y productor, y tuvo un rol central en la preservación de la memoria, la identidad y el legado artístico de su padre. A lo largo de su vida trabajó activamente sobre la obra de Astor y llegó a compartir escenarios y grabaciones tanto con él como con su propio hijo, Pipi.
Entre sus hitos artísticos se destaca su participación durante cuatro años en el Octeto Electrónico, una de las formaciones más innovadoras de Astor Piazzolla. Además, en 2018 colaboró con el documental “Piazzolla, los años del tiburón”, dirigido por Daniel Rosenfeld. Al momento de su muerte, se encontraba preparando un libro autobiográfico en el que reunía anécdotas familiares y artísticas.
Desde 2010 residía en Villa La Angostura, ciudad a la que estaba profundamente ligado. Allí solía explicar con humor el significado de un cartel de bienvenida que decía “Las tres D”, una referencia íntima a su historia familiar. Fanático de River Plate y enamorado de Nueva York, combinó siempre la vida cotidiana con el mundo de la música.
Peleas, distancia y reencuentro
Daniel Piazzolla relató en distintas entrevistas que estuvo doce años distanciado de su padre, tras una fuerte discusión vinculada a la decisión de Astor de disolver el Octeto y avanzar hacia una nueva etapa musical. Sin embargo, remarcó que, pese a la distancia, nunca dejaron de quererse.
El reencuentro se produjo cuando Astor ya estaba gravemente enfermo. Padre e hijo pudieron compartir el último Día del Padre, apenas quince días antes de la muerte del compositor, ocurrida el 4 de julio de 1992.
Al recordar su infancia, Daniel evocaba el respeto casi sagrado que se vivía en la casa durante los momentos de creación: su madre, Dedé Wolff, les pedía a los hijos que caminaran en puntas de pie cuando Astor componía. “Chicos, nos tocó esto. Es un genio. Tratemos de hacer el menor ruido posible”, recordaba.
Con su muerte, se va una figura clave, silenciosa pero fundamental, en la historia íntima y artística de la familia Piazzolla, y en la custodia del legado de uno de los músicos argentinos más influyentes de todos los tiempos.