Mataron a un peluquero argentino en un tiroteo durante un festival en un bar de Tulum
Un nuevo hecho de violencia sacudió a la comunidad argentina en México. Jonatan Emanuel Minucci, un peluquero argentino que residía desde hacía algunos meses en ese país, murió luego de resultar gravemente herido en un tiroteo registrado en un bar de Tulum, uno de los principales destinos turísticos del Caribe mexicano.
El ataque ocurrió mientras se desarrollaba un festival de música electrónica en el cenote Vésica, un espacio concurrido por turistas y trabajadores del evento. La situación generó escenas de pánico entre los asistentes.
Un ataque armado en pleno evento
Según reconstruyeron medios locales, los atacantes llegaron en una moto y abrieron fuego directamente contra el sector donde se encontraban trabajadores del festival. Testigos señalaron que se escucharon al menos ocho detonaciones de un arma calibre 9 milímetros, lo que provocó una estampida entre el público.
Como consecuencia del ataque, tres personas resultaron heridas, entre ellas Minucci, quien recibió impactos de bala de gravedad.
El traslado de urgencia y la muerte del argentino
Tras el tiroteo, dos de los heridos fueron trasladados de urgencia a una clínica especializada de Playa del Carmen, mientras que una tercera persona recibió atención médica en el lugar.
Jonatan Emanuel Minucci, de 37 años, permaneció internado en estado crítico. A pesar de los esfuerzos del personal médico, murió horas más tarde como consecuencia de las heridas sufridas durante el ataque.
Quién era Jonatan Emanuel Minucci
La víctima era un peluquero argentino que se había instalado en México hacía algunos meses, atraído por el crecimiento del turismo y las oportunidades laborales en la región de Quintana Roo. Su muerte generó conmoción entre conocidos, colegas y miembros de la comunidad argentina en el exterior.
Sin detenidos y con investigación en curso
Hasta el momento, las autoridades mexicanas no informaron personas detenidas ni brindaron precisiones sobre el móvil del ataque. La investigación quedó a cargo de la fiscalía local, que analiza las cámaras de seguridad y toma testimonios para intentar identificar a los responsables.