Murió Alfredo Davicce, histórico expresidente de River y protagonista de la Libertadores 1996
River Plate atraviesa un viernes de profundo dolor por la muerte de Alfredo Davicce, expresidente del club y una figura central en la historia institucional del Millonario. Tenía 96 años y su nombre quedó asociado para siempre a una de las etapas más exitosas del club.
Davicce presidió River entre 1989 y 1997, un período que tuvo como punto más alto la conquista de la Copa Libertadores 1996, el segundo título continental del club, con Ramón Díaz como director técnico.
Una gestión marcada por títulos y hegemonía local
Durante su conducción, River celebró nueve títulos oficiales, incluidos siete campeonatos locales, la Copa Libertadores 1996 y la Supercopa Sudamericana 1997. Fue una etapa que consolidó el perfil ganador del club tanto en el plano nacional como internacional.
En el ámbito local, el equipo logró una seguidilla histórica con el tricampeonato conformado por el Apertura 1996, Clausura 1997 y Apertura 1997, una marca que reforzó la hegemonía de River en el fútbol argentino.
El equipo inolvidable de Ramón Díaz
El ciclo de Davicce coincidió con uno de los planteles más recordados del club. Bajo la conducción de Ramón Díaz, River contó con figuras como Enzo Francescoli, Marcelo Gallardo, Hernán Crespo, Ariel Ortega, Matías Almeyda y otros nombres que dejaron una huella imborrable en la historia millonaria.
Varios de ellos continúan ligados a la institución, reforzando el legado de aquella etapa dorada.
Una vida ligada a River desde la dirigencia
El vínculo de Davicce con River comenzó en la década del 60. Tras una extensa trayectoria dirigencial, ganó las elecciones de 1989, imponiéndose a Osvaldo Di Carlo.
Luego de finalizar su mandato como presidente, continuó en la vida política del club como vicepresidente hasta 2001. Años más tarde, en 2005, volvió a presentarse como candidato, aunque terminó segundo detrás de José María Aguilar.
Un legado que marcó una época
La muerte de Alfredo Davicce genera un profundo pesar en el mundo River, pero también deja un legado asociado a estabilidad institucional, títulos y una identidad competitiva que definió una de las etapas más gloriosas del club.
Su nombre quedará ligado para siempre a una generación que transformó la historia del Millonario.